Diócesis San Pedro Sula

Porteños renuevan su fe y entusiasmo misionero

Monseñor Rómulo Emiliani y sacerdotes vicentinos en Puerto Cortés.
Monseñor Rómulo Emiliani y sacerdotes vicentinos en Puerto Cortés.

“Decididos a seguir evangelizando desde su vocación dijeron sí en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús”
Colaboración:
Alexis  Anderson
Fotos: Kelvin Vásquez

Con nuevo talentos contará la Parroquia “Sagrado Corazón de Jesús”con sede en Puerto Cortés, luego de que treinta y dos nuevas personas realizaron el Sacramento de la Confirmación y con esa renovación de vida se comprometen al servicio de Dios.
Los nuevos confirmados renovaron su caminar como catequistas, agentes de promoción humana, animadores de Comunidades Eclesiales de Base y otros servicios pastorales. Tareas todas ellas que, a partir de su confirmación, realizarán con renovado entusiasmo misionero fortalecidos por el Espíritu Santo.
Con un templo repleto acompañando a estos hombres y mujeres de diversos ministerios y servicios pastorales, resonaron las palabras de Monseñor Rómulo Emiliani quien presidió la Eucaristía, junto a los sacerdotes vicentinos que hacen una destacada misión en Puerto Cortés.

Mensaje
“Ustedes han de seguir siendo misioneros en sus ambientes y tareas, sepan que a partir de hoy sus vidas dan un nuevo giro por el Espíritu Santo; lo que ustedes hagan, si lo hacen con fe,   tendrá repercusión histórica en la marcha ascendente del Pueblo de Dios hacia la plenitud del Reino”, resaltó el Obispo Auxiliar de la Diócesis de San Pedro Sula.
Monseñor Emiliani subrayó la frase “Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, marcando así aspectos vitales que un cristiano debe recordar. “Al César le damos todo lo que justamente él no se merece; el tiempo invertido y las energías dadas en cosas que no son realmente necesarias. En cambio, lo sustancial, lo que es vital para la existencia humana, casi no lo tocamos. Y me refiero especialmente a tres cosas; a la oración profunda que debe reinar siempre desde una quieta y serena contemplación del misterio divino. En segundo lugar, la solidaridad realque debemos tener con el prójimo, con los que más sufren y que hay que tratar lo mejor posible, tanto a nivel gubernamental como privado”.
Además, Monseñor motivó a los nuevos confirmados a darle seguimiento a la vocación que el Señor les ha regalado. “Usted tiene una misión en la tierra que consiste  en ser  alabanza de la gloria de Dios, aspirando a esa perfección en el amor a Dios,  en el amor a los demás y en el amor a  usted mismo. Este crecimiento espiritual  no debe ser detenido nunca sino que esto debe estar evolucionando siempre de la manera más positiva. La misión suya es ser santo, es ser perfecto en el amor. Esa idea de que la vida consagrada es únicamente de religiosas y religiosos no es real, pues todos por el bautismo somos consagrados al Señor y ustedes ahora, también por la Confirmación”, concluyó.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: