Diócesis Yoro

Hogar Suyapa, una bendición para los niños progreseños

Los infantes cuentan con su sala de Terapia Psicosocial.
Los infantes cuentan con su sala de Terapia Psicosocial.

Nace bajo la necesidad de mirar tantos menores que son abandonados en las calles o en los hospitales y que ocupan una oportunidad de vida.
Texto y foto: Delfina Janeth Lagos
dlagos@unicah.edu

A la víbora…a la víbora de la mar… vamos a jugar, el de adelante corre mucho el de atrás se quedara…. Escuchar esos cantos ya no es usual, pero en un rinconcito de la bella ciudad del Progreso Yoro, si lo es.
Llegar a la catedral del Progreso, otra de las bellezas que tienes Honduras, es preguntar dónde se encuentra un lugar donde cuiden de niños que hayan  sido abandonados, o  quedado huérfanos, al indagar esa interrogante, es escuchar el nombre de la patrona de Honduras, Suyapa, ya que en esa ciudad se encuentra una casa hogar de nombre, “Hogar Suyapa” y  es ahí donde se escuchan esa rondas que todo niño debe saber y poner en práctica.

El presente de Honduras
Una casa acomodada para ser un dulce hogar para más de 40 niños que han sido abandonados, por diferentes circunstancias de la vida y hace diez años por iniciativa de miembros de la Iglesia católica, de esa ciudad nace esta morada que lleva el nombre de la patrona de todos los hondureños.
Un lugar privado de carácter social, sin fines de lucro, basado en principios cristianos y morales, que promueve y protege los derechos de la niñez, donde se les brinda educación, comida, hospedaje, pero sobre todo amor.
Al hacer el recorrido por la casa hogar, es mirar los  menores con un gran futuro por delante, que luchan día a día junto a sus maestras que les dan educación, amor, atención. Observar a una pequeña de dos  años, juntar sus manos en señal de oración y dar gracias a Dios por la comida, y escuchar que los demás pequeños de ese rango de edad, responden amen, es una sensación inexplicable.

Amigos
Una sorpresa es saber que amigos de otros países como de Bélgica, se acercan a este lugar para compartir un rato con este pequeñines que piden tiempo, atención mucho cariño.
“Vengo de muy largo, hablo poco español pero estos pequeños, me alegran a un más con sus travesuras, muy bella Honduras, pero más bella es su niñez, no los dejen solos son su futuro de su país” expresa la turista Belga
En este hogar habitan los verdaderos valores morales  de todo el personal tanto voluntario que llega a compartir con los pequeños, como las diferentes maestras que reciben un salario pero más que un sueldo, es una bendición expresa Leticia López, la cual está a cargo de los menores de tres años y la cual lleva nueve años trabajando en este lugar.

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