Caminar Punto de Vista

Fe y justicia

Jose-Nelson-Duron

Jóse Nelsón Durón V.
La justicia, en una de sus acepciones, es dar a cada uno lo que le corresponde y, desde el Derecho, lo que debe hacerse según derecho o razón. La justicia es también una de las Virtudes Cardinales, que consiste en conformarse según la suprema voluntad de Dios y tener una disposición habitual para hacer el bien; dar a cada cual lo suyo y de lo nuestro, con amor, comprensión y paz. Abrirle caminos a los demás, no hacerles sombrapara negarlos; sacarlos más bien de las opacidades de la poquedad; ayudar a salir a la luz de la vida, del saber, del poder ser y del inscribir las pocas letras de su nombre en la existencia del mundo. Duele ser poco, ser uno más, un dígito; no ser tomado en cuenta, ser ignorado hasta en las filas de la mendicidad. Me pregunto: ¿habrá más tranquilidad de conciencia en la mansión que en la covacha; dentro del carro último modelo que en la bicicleta torcida y casi sin llantas lista siempre para salir volada a hacer mandados? Porque he aprendido que la serenidad interior es producto de la justicia, en especial cuando es fruto del compartir con el necesitado, del gesto conciliador, del abrazo solidario y del vivir la propia vida y ayudar a los demás con lo que se tiene.
Por el contrario, nada más triste que el egoísmo y la indiferencia al dolor de los demás. ¿Cómo puede hablarse de hermandad, democracia, libertad y justicia a los desapartados de la historia, a los impedidos hasta de aparecer, dar fe de sí mismos, negados de intervenir hasta en las decisiones que les competen, incluso en aquellas que tienen que ver con su seguridad y su pan de cada día? Aquellos interesados en vivir rigiendo la vida de los demás deberían recordar  las palabras siguientes: “El producto de la justicia será la paz; tranquilidad y seguridad perpetuas serán su fruto.” Isaías 32, 17. Son toda una promesa y hasta un plan de vida: practicar la justicia es fuente de tranquilidad y paz perpetuas. Hoy, precisamente, el libro del Éxodo nos invita a preguntarnos: ¿cómo va a dormir tu prójimo si no le devuelves su cobertor? Y, en el mismo tenor, múltiples preguntas asoman a la conciencia para interrogarnos si estamos cumpliendo los Mandamientos más importantes: amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo.
Cuántas groserías estamos viviendo, cuántos atropellos, amenazas y muertes. Y todos tenemos cierta responsabilidad en la clase de sociedad que hoy tenemos: indiferente a los demás, a la ley, al respeto ajeno; una sociedad que niega el derecho a ser feliz o, por lo menos, a reír y gozar lo poco que se puede y cada quien como le guste; se nos limita incluso el hablar libremente, porque “caras vemos, corazones no sabemos”¿Qué tan lejos estamos de los pobladores del “cuarto mundo”, ese que se vive en las barriadas de cualquier ciudad o en los pueblos pobres de nuestro país? ¿O somos  acaso de los apáticos, que no se preocupan de los niños enviados por sus padres desesperados en el lomo del tren de la muerte a buscar un sueño que podrían vivir en su patria? ¿O sencillamente nos hacemos los indiferentes, o no nos preocupa, y pretendemos que no existen? Por las mejillas de madres enlutadas corren con sus lágrimas nuestras responsabilidades, interesados solamente en ser parte de los “notables”, porque la suerte de los anónimos puede dictar nuestra sentencia. Y al negar el hambre y la sed de nuestros prójimos, damos lugar a que de nuestras finas copas destilen también futuros sufrimientos. «Busquen el Reino de Dios y su justicia y lo demás les vendrá por añadidura», nos dice el Señor.
Pensar en el Reino de Dios significa tener fe y dar lugar a la justicia, ponerla en la perspectiva de la divina voluntad e imaginar con ella la sustancia de la utopía que el Señor quiso sembrar en cada uno; es soñar con un mundo justo, donde la igualdad no sea solamente una palabra o en sí misma otra utopía; donde reine el respeto, la moneda sea la sonrisa y el amor la única recompensa. Pensar en el Reino de Dios es comenzar a amar, a Dios y a nuestros hermanos.

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