SOY JMJ 2019

Jornada Mundial de la Juventud (JMJ)

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) es un gran evento religioso y cultural que cada tres años reúne a jóvenes de todo el mundo durante una semana, con el objetivo de dar a conocer a los jóvenes de hoy en día el mensaje de Cristo, y crear un ámbito abierto y de convivencia para compartir y reflexionar juntos sobre los temas fundamentales de la existencia.

Es el evento más internacional y multitudinario que organiza la Iglesia Católica en todo el mundo. El Papa –que preside estas Jornadas– convoca a los jóvenes del planeta una vez cada tres años. Es quien elige el lugar del siguiente encuentro y el tema de la JMJ, orientando tanto el modo de preparación como la celebración de la siguiente. Además, es quien preside la celebración en presencia de obispos de todo el mundo.

Historia de la JMJ

El espíritu de la JMJ comenzó en Roma durante el Jubileo de 1983-1984, llamado Año Santo de la Redención. Entre las distintas celebraciones dedicadas a la juventud, la más importante tuvo lugar en la vigilia del Domingo de Ramos, el 15 de abril. Más de 300.000 jóvenes procedentes de todas las partes del mundo (y acogidos por cerca de 6.000 familias romanas) participaron en el Jubileo internacional de la juventud. El 22 de abril de 1984, el Santo Padre Juan Pablo II obsequió a los jóvenes con una cruz de madera que simboliza “el amor del Señor Jesús por la Humanidad” y como anuncio de que “sólo en Cristo, muerto y resucitado, esta la salvación y la redención”.

El año 1985 fue proclamado por la ONU Año Internacional de la Juventud. La Iglesia Católica organizó un nuevo encuentro internacional el Domingo de Ramos, el 31 de abril, con otros 350.000 jóvenes que se reunieron en la Plaza de San Pedro. Tras el éxito de esta convocatoria, en diciembre de ese año el Papa instituyó la Jornada Mundial de la Juventud.

El 23 de marzo de 1986, Domingo de Ramos en aquel año, tuvo lugar en Roma la primera Jornada Mundial de la Juventud, con el lema “Siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza” tomada de la primera Carta de San Pedro (3,15). Fue la primera de una serie de encuentros con jóvenes, que contribuyó a atribuir al Santo Padre el calificativo de “El Papa de los jóvenes”. En ella, convocó a los jóvenes para la siguiente JMJ en Buenos Aires, que fue la primera Jornada Mundial de la Juventud de carácter internacional.