Punto de Vista Reflexión

La solución

Encontrar una solución es bastante difícil cuando existe en el país un afán por denigrar y anular cualquier tipo de opinión vertida por cualquier grupo, gremio, asociación.

Juan Ángel López Padilla
Sacerdote
Sinceramente, creo que todos estamos cansados, agobiados y decepcionados. Van pasando los días, las semanas, los meses, y la solución a la crisis institucional, de gobernabilidad, la crisis del país sigue sin encontrar una solución legítima.
De muchos sectores, cada vez que opinamos, en particular o cada vez que la Conferencia Episcopal hace sentir su voz, reclaman una solución y no solamente el señalamiento de los problemas o de los actores y gestores de la presente crisis.
Encontrar una solución es bastante difícil cuando existe en el país un afán por denigrar y anular cualquier tipo de opinión vertida por cualquier grupo, gremio, asociación. Hay que reconocerles a los que nos tienen en esta situación que su plan de dividirnos, ha sido exitoso. Con lo que no contaban era con que podían saber cómo comenzaba todo esto pero no donde terminaría. Lograron dividir los partidos, los gremios, las familias y la sociedad en general, pero la bola de nieve tarde o temprano les aplastará porque como bien decía mi abuela: “Dan darán dicen las campanas, cuando suenan, repican”.
Volviendo a nuestro tema, por mucho que pretendan excusarse creo que en algo en lo que coinciden la inmensa mayoría de los grupos del país es que la solución no vendrá de parte de los políticos que a toda costa están buscando salvar su pellejo arropándose con leyes que favorecen la impunidad. Son ellos los causantes de la situación que estamos viviendo, sin negar que como han invadido todos los espacios de la nacionalidad, en prácticamente todos los ambientes, tenemos personas que les deben algo y por eso los tienen comprados. Necesitamos salir de este círculo vicioso y aunque en cualquier sociedad civilizada los partidos políticos representan el medio legítimo y legal para canalizar el descontento, pero también las soluciones a las crisis que se plantean en una sociedad cualquiera, en nuestro caso eso es casi imposible. Sin embargo estamos asistiendo en el mundo entero a una serie de hechos que están desarticulando el concepto que teníamos del valor de los partidos políticos. A nadie le sorprende, que en los cuatro puntos cardinales de nuestro mundo los políticos sean señalados por corrupción, por malversación de fondos, por abuso de poder, por dividir a sus pueblos para alcanzar el poder y una vez alcanzado terminan echándole la culpa a todo mundo pero sin solucionar nada. ¿Cuál es la solución entonces? En mi opinión, pretender que se va a alcanzar por la vía legal en Honduras es una vana ilusión, es un sueño que en la mayoría de los casos termina siendo una pesadilla.
La solución debe venir de la sociedad organizada.La Cáritas de Honduras nos proponía que a través de una especie de junta de personas notables se buscase una manera de llegar a una vía a la que todos nos sumemos. Alguno dirá que sin los políticos nada se puede en Honduras. Creo que para quien nada es imposible es para Dios. Así que los que se creen Dios, mejor háganse a un lado que ya mucho daño le han hecho al país.

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