2019 21-31 oct Iglesia

La resignación no es una virtud cristiana: Papa Francisco

Ante la pérdida de un ser querido, uno de los términos más comunes que se menciona para dar aliento a una persona o a una familia es la resignación cristiana. Aparece constantemente en notas de duelo sin saber, que estas palabras se contraponen entre sí y no debe usarse.

Resignación El padre José Antonio Chavarría, párroco de la comunidad Divina Providencia señala que “es complejo intentar unir el término resignación cristiana, puesto que la connotación que tiene la palabra resignarse es como que no hay más remedio y que hay que aceptar algo que no podemos cambiar. Resignarse y aceptarlo, quizás con un espíritu de ni modo, de tristeza”. El sitio web Catholic.net plantea que la resignación “era una virtud propia del paganismo y de algunas religiones orientales. Toda la cultura romana, por ejemplo, está inundada por el conformismo ante el mal. «Así hallamos el mundo y así lo hemos de dejar» era uno de sus adagios corrientes”. El papa Francisco, en una de las catequesis en el Vaticano dijo sobre la resignación que “no es una virtud cristiana, como no es de cristianos, encogerse de hombros o bajar la cabeza ante un destino que nos parece inevitable”.

shutterstock_1064988521Muerte Prontos a celebrar la conmemoración de los fieles difuntos, en donde, miles de personas acuden a los cementerios tratando de asimilar la pérdida de sus parientes y amigos, es importante señalar que la muerte no es el final, porque se tiene la esperanza en la vida eterna. El presbítero Chavarría indica que “para los cristianos, la muerte ha tomado un nuevo sentido y ya no es el fin, ya no es la nada, la muerte es la puerta, el paso, del hebreo Pésaj, Pascua, que es el paso a la vida eterna”.

Esperanza Muchos se podrán preguntar ¿Cómo se debe vivir esta experiencia dolorosa?, Cuando se tiene la confianza en Dios, pensar en la muerte, afirma el presbítero Chavarría afirma tendría que ser “un momento de alegría, de gozo, de júbilo, de esperanza de la certeza de la vida eterna”. Existe una frase que dice “todo tiene solución menos la muerte”, pero quien cree en Dios sabe que si hay una solución a la muerte y se da gracias a la resurrección de Jesús. El presbítero Carlos Rubio, recientemente perdió a su papá. El señala: “Creo que como seres queridos que hemos experimentado muerte de un ser tan cercano, como en mi caso la muerte de mi papá, me ha hecho reflexionar, que Dios es el dueño de nuestra vida y que cuando él diga, y sea el momento que nos considere preparados para el Reino de Dios, nos llamará como lo hizo con mi papá”. Como seres humanos es normal experimental dolor, tristeza, vivir el luto, “todavía yo lo estoy viviendo, pero con la mirada puesta en Dios y en el cielo, nos queda la confianza en la oración de la comunión de los santos y que esos seres querido solo se nos han adelantado y que un día experimentaremos ese encuentro con ellos en la eternidad”, afirmó el padre Carlos.

FOTO DATOConmemoración de fieles difuntos

La tradición de rezar por los muertos se remonta a los primeros tiempos del cristianismo, en donde ya se honraba su recuerdo y se ofrecían oraciones y sacrificios por ellos. Es por ello, que cada dos de noviembre se realiza la conmemoración de los fieles difuntos.

Testimonios Eneyda Colindres se congrega en la parroquia Santos Arcángeles. En el último año y medio murió primero su mamá, luego el papá y hace dos semanas su hermana mayor. La fe vivida en comunidad fue la respuesta para sobrellevar este tipo de situaciones. Ella afirma que cuando muere su mamá, una de las cosas que le ayudó a comprender mucho y sobrellevar esta situación fue la comunidad, “han estado con nosotros apoyándonos a nuestro lado y eso nos ha ayudado a crecer, a estar fortalecidos, sabiendo que hay una oración que está apoyándonos de una comunidad que está detrás de nosotros y que esa comunidad nos está recordando de que Cristo resucitó por nosotros” dijo. Doña Magdalena Reyes, es ministra extraordinaria de la comunión y recientemente perdió un hijo de forma violenta. Su cercanía con Jesús Eucaristía le ayudó a aceptar la voluntad de Dios para su familia. “Yo le dije a Dios: Si me disté esta prueba, dame la fortaleza para soportarla”.

“Creer en la resurrección de los muertos ha sido desde sus comienzos un elemento esencial de la fe cristiana. La resurrección de los muertos es esperanza de los cristianos; somos cristianos por creer en ella»

Numeral 991: Catecismo Iglesia Católica

 

OPINIONES

  • OPINIÓN JOSÉ ANTONIO CHAVARRÍA“Hay que eliminar de nuestro lenguaje eso de la resignación cristiana, al contrario, hay que hablar de la alegría cristiana, que ante las dificultades tiene una esperanza y que, ante la muerte, tiene la certeza de la vida eterna” Padre José Antonio Chavarría

 

  • OPINIÓN ENEYDA COLINDRES“Lo que se pierde aquí es temporal, para lo que Dios nos tiene preparados, morir es una ganancia, aunque humanamente nos cuesta entenderlo, a veces cuesta estar seguro de eso, pero en la fe sabemos que existe y esa es mi fortaleza” Eneyda Colindres

 

  • OPINIÓN MAGDALENA REYES“Si yo tengo un dolor por la pérdida de un ser querido, mi esperanza es la resurrección, en donde vamos a ser redimidos. Hay que aceptar la voluntad de Dios con la firme convicción que todo se mueve por su mano” Magdalena Reyes

La muerte es solo un misterio de paz

Padre Carlos Rubio

FOTO PADRE CARLOS RUBIO COLUMNAHermanos y hermanas no hay duda que la muerte es un momento limite que todo ser humano experimenta en la vida. La muerte también es un misterio, pero desde la fe en Jesucristo que padeció, murió y está resucitado, nuestra muerte tiene otra lectura. Para los que no creen en la Resurrección, la muerte es el final, es el fin de todo. Para los cristianos la muerte es un paso para experimentar la visión de Dios. Es un dormirse para despertar contemplando al Dios todo poderoso. El misterio de la muerte se vive desde Cristo como nos dice la Sagrada Escritura: “Tanto en la vida como en la muerte, somos del Señor”. El que come de este Pan y bebe de este Cáliz, yo lo resucitaré en el último día. Creyendo en la promesa del Señor, tenemos que creer que la muerte es solo un acontecimiento de paz para el creyente y que es un paso para la vida eterna hacia la vida inmortal. Para los cristianos no debe existir la resignación, no veo un cristiano resignarse sino aceptar, aceptar que es parte de nuestra vida este momento culmen de nuestra vida terrena, la muerte y que debemos aceptar que somos seres que hemos nacido, crecido y que estamos llamados a la vida eterna, pero para gozar la vida en Dios, la vida plena hay que dar este paso de la muerte. Como dice el Evangelio de San Juan “Si el grano de trigo no muere queda infecundo, pero si muere da mucho fruto”. Claro la muerte, incluso desde el sentido espiritual se debe vivir cada día, y cada día tenemos que vivir la experiencia de muerte. San Pablo dice que hay que darle muerte al hombre viejo para que surja el hombre nuevo, hay que morir a muchas cosas, incluso a nuestros deseos y anhelos para acomodarnos a la voluntad de Dios. La Palabra de Dios es el mejor itinerario a seguir para vivir esta experiencia desde la unión con Cristo y no como una tragedia, no como un final, si la muerte es un gran misterio por eso tenemos que descifrarlo desde la Pasión, Muerte y Resurrección del Cristo.

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