2019 21-31 oct Iglesia

El ejemplo de los mártires impulsó su vocación

IMG_0899El padre César Muñoz, es un misionero que sirve en las periferias de la Nueva Capital

“La sangre de los mártires es semilla de cristianos”, esta antigua expresión resuena en la Iglesia desde el primer siglo de la cristiandad y en la actualidad, sigue viviéndose esta máxima en nuestros pueblos. Es el ejemplo de la vocación del padre César Muñoz, vicario de la cuasi parroquia Santísima Trinidad.

Familia Es de origen salvadoreño y proviene de una familia sencilla y trabajadora. En su infancia, le toca vivir la guerra civil de su país y, sobre todo, el ataque frontal del estado a la Iglesia. Su mamá, presencia el martirio por odio a la fe de su párroco y cinco laicos que eran compañeros de camino en este itinerario de fe. De hecho, por ser una catequista comprometida, es apresada y le toca estar seis meses en prisión, “se llevaban a la gente, la metían presa, la torturaban, le ultrajaban todos sus derechos humanos” comenta el presbítero. Este hecho, crea una crisis de fe en su familia que fue difícil de superar y también se ve muy afectada su parroquia. En el padre César, esta situación le lleva a crear una conciencia social muy arraigada y gracias a la oportuna orientación de los padres jesuitas que atendían la zona y de una religiosa Clarisa, logra discernir que quiere Dios de su vida.

“La misión es dar testimonio con nuestra vida de la riqueza, los regalos, los dones que Dios nos ha concedido y eso lo hacemos a tiempo y a destiempo” Padre César Muñoz

Vocación Su camino al sacerdocio estuvo marcado por varios momentos. Siendo joven, tuvo inquietudes y asistió a algunos encuentros vocacionales, pero en un principio, no fructificaron. Continuó con su vida y logró concluir la carrera universitaria de Química y Farmacia. “Tenía mi título, tenía un buen salario, materialmente estaba muy cómodo, pero me hacía falta algo, sentía un gran vacío y tomé conciencia que tenía que hacer un cambio en mi vida” confiesa el presbítero.  Para discernir el camino, realizó los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola que duran un mes y se integró a un grupo de jóvenes dirigido por Sor Juana Rayan, una religiosa clarisa de origen alemán.

Servicio El padre César, en su juventud y por la formación recibida en su comunidad, se inclinaba al servicio a los demás y por acompañar a su hermana mayor. Es así, que se va comprometiendo en su parroquia, que, en aquel entonces, estaba divida y hasta fracturada por las heridas de la guerra civil. Conoce a los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad, su comunidad religiosa, por la providencia de Dios y por una oportuna carta que llega a manos de la religiosa clarisa. “Cuando vi la carta, vi una invitación directa para servir entre los pobres de las américas, que era el lema que utilizaba el promotor vocacional”. Esto creó en él, curiosidad por conocer esta obra que tiene su origen en Estados Unidos.

Entrega El padre César inició el proceso religioso y le tocó salir de su país. Perseveró en el camino y optó en primera instancia por ser religioso consagrado, pero no por ser sacerdote. Así concluyó su formación y ejerció su misión por varios años. En cierta ocasión, viajando a su país, le toca colaborar en su parroquia y allí recibe una llamada. El Espíritu Santo pone la semilla de la vocación sacerdotal. Luego de planteárselo a sus superiores y de esperar con paciencia una respuesta, se termina de preparar y luego de ser ordenado, es enviado a Honduras a vivir la misión en la cuasi parroquia Santísima Trinidad, en donde lleva ya, tres años en esta labor.

IMG_0922Conozca a los siervos misioneros de la Santísima Trinidad

Es una congregación de sacerdotes y hermanos católicos fundada en 1921 por un sacerdote vicentino de origen estadounidense, el padre Thomas A. Judge. Su carisma es trabajar con los pobres en donde la Iglesia les necesite, ya sea como párrocos, maestros, capellanes y consejeros.

 

A %d blogueros les gusta esto: