21-31 oct Editorial

Un Sínodo urgente

Editorial del Domingo 20 de Octubre de 2019
Un Sínodo urgente
Un aspecto importante del Sínodo es encontrar medidas de prevención para evitar la crisis socio ambiental de que habla la enciclica“Laudato Si”

El papa Francisco inauguró, el pasado domingo 6 de octubre, la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos, con el propósito de reflexionar sobre el tema “Amazonía: Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”. Se trata, sobre todo, de los caminos de evangelización que deben ser encontrados, junto con el pueblo de Dios, que habita en esa región geográfica, tan importante para la vida del planeta.
Sus numerosos grupos católicos viven en comunidades y zonas rurales, en ciudades y metrópolis, poblaciones ubicadas a orillas de los ríos, migrantes y desplazados, sobre todo pueblos indígenas. Pero todos ellos sobreviviendo por la fuerza del Espíritu Santo.
Esta cuenca amazónica es una de las mayores reservas de biodiversidad (30% a 50% de la flora y fauna mundial), posee además el 20% de agua corriente no congelada, y un tercio de los bosques primarios del planeta. Es el mayor pulmón para la eliminación del carbono.
La Amazonía tiene una extensión territorial de siete millones y medio de kilómetros cuadrados y comprende nueve países: Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Venezuela, también se incluye la Guyana Francesa. En su interior existen diversos ecosistemas. Articulados por ríos, quebradas y lagos, con el río Amazonas como el caudal dominante de la región. Dada su enorme extensión en ella conviven pueblos y culturas diversas, con di-
ferentes formas de vida.
Los pueblos sobreviven de la selva, recolectores y cazadores, de lo que la tierra y el bosque les ofrecen. Pero sus territorios han sido invadidos, y están siendo amenazados hoy, por intereses económicos, con la tala indiscriminada de los bosques, la contaminación de ríos, lagos y afluentes, a ello se suma la minería extractiva, la explotación petrolera y el narcotráfico. Además una fuerte migración de las ciudades a la selva y viceversa. La deforestación de los bosques mediante gigantescos incendios.
Por todos estos problemas que crean pobreza, inestabilidad y una “cultura del descarte” junto con un bajo nivel de evangelización, el papa Francisco ha convocado a este Sínodo en el que se analizarán las formas de dar respuesta a los problemas humanos, ambientales, políticos, económicos y religiosos. El Sínodo finaliza el 27 de octubre, por ello el papa Francisco decidió convocar este Sínodo con el objetivo principal de encontrar nuevos caminos para evangelizar al ¨Pueblo de Dios” que vive en esa porción geográfica, con especial cuidado de la población indígena, porque han sido olvidados y no tienen la perspectiva de un futuro sereno.
Un aspecto importante del Sínodo es encontrar medidas de prevención para evitar la crisis socio ambiental de que habla la encíclica “Laudato Si”, la crisis climática, referente al calentamiento global, por el efecto invernadero. También es preciso prevenir la gran pobreza y miseria que afectan a los indígenas, los pequeños agricultores, los ribereños y los que viven en las periferias de las ciudades amazónicas.
Se convocaron un total de 185 padres sinodales, entre los cuales se han integrado 113 que son miembros de las circunscripciones de la Amazonía, 13 jefes de dicasterios. Son Además 15 religiosos elegidos por la unión de superiores generales y 33 miembros que han sido nom- brados por el Papa directamente. Se tendrá además la participación de Cardenales, Arzobispos, Obispos, Obispos Auxiliares, Vicarios Apostólicos etc. invitados especiales, indígenas y un grupo de expertos en distintas ramas científicas.
El producto a obtener es un documento con soluciones a las necesidades humanas, sociales, políticas, económicas, religiosas y ambientales para mejorar la condición de vida de las comunidades amazónicas. Conclusiones que serán entregadas al papa Francisco para que elabore un Documento Post Sinodal y para que, a la luz del Espíritu Santo, emita las disposiciones y acciones evangelizadoras que considere necesarias. El Señor Jesús manifestó: “No todo el que me diga Señor, Señor entrará en el Reino de los Cielos…sino el que haga la voluntad de mi Padre”.

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