2019 Entre Café... OCT 2019

“La noticia de un cáncer, no es fácil, pero tuve la certeza que con la mirada en Dios saldría victoriosa”

En Honduras hay muchas mujeres que son un orgullo para el país, que han luchado, por demostrarse primero así mismas que pueden lograr lo que se proponen, para después ser ejemplo de superación a la sociedad y una de esas mujeres es Reina Irene Mejía Chacón, ella es presidenta de Citibank Honduras entre muchos cargos más, pero el mayor compromiso es ser parte de una comunidad católica llamada “Victoria de Dios.”

¿Pasó una infancia feliz?

Si, disfrute del campo, amante de los caballos, hija de mujer nicaragüense y un orgulloso catracho. Crecí con libertad, una adolescente inquieta y muy curiosa, pero siempre con la mirada puesta en lo que quería, siguiendo esas reglas claras de mis padres.

¿Por qué inicia a trabajar a tan corta edad?

Soy hija de un banquero y posible no tenía necesidad de trabajar, pero un día a mis 11 años, le dije a mis padres, que necesitaba algunas cosas y la respuesta de mi papá fue ¿necesitas qué? ¿Sabes qué significa esa palabra?, “si necesidad es la educación, salud, vestuario, alimentación”, eso me respondió mi padre. Pero según yo necesitaba algo, y al día siguiente fui a pedir trabajo a donde unos amigos de la familia y ahí trabajé desde archivar papeles hasta vendedora de electrodomésticos, esa fue mi gran enseñanza, aprendí a ser más responsable y saber que todo cuesta en la vida.

¿Cuál es el título que más le enorgullece?

Unas palabras que me marcaron la vida fueron “a veces no se puede, no existe y todo en la vida cuesta” me las enseñó mi padre. Y hoy que he logrado varios títulos, podríamos decir que en la actualidad, soy presidenta de Citibank Honduras, miembro de la Asociación Hondureña de Instituciones  Bancarias, presidenta de la Cámara de Comercio de Honduras, entre otros, pero estoy segura que mi mayor título, es ser esposa de un hombre que Dios me regaló y madre de tres hijos.

¿Es difícil ser mujer empresaria en Honduras?

A veces creemos que por ser mujeres no podemos lograr el éxito, muchas veces eso está en la mente, hay que creer en nuestra capacidad, y borrar estigmas, solo hay que prepararse, buscar ayuda, aceptar consejo y ser agradecida en la vida y sobre todo con Dios. Se puede llegar a tener un balance en la vida y lograr obtener lo que se anhela en varios ámbitos, pero no necesariamente al mismo tiempo. Para llegar a donde estoy hoy, tuve que sacrificar muchas cosas, pero todo lo que cuesta se valora, y en la vida, todo cuesta.

¿Pierde a sus padres en menos de dos meses, quien le ayuda a superar ese episodio?

¡Que dolor! mi mamá le dio una enfermedad que fue perdiendo su memoria, muy difícil esos momentos, pero el día que muere, no se me olvidan las palabras de mi papá, cuando le notifiqué esa trágica noticia “le cumplí a tu abuela, cuide de su hija hasta su ultimo día, ahora ya me puedo morir” y ese día le dio un infarto, y a los 48 días el muere el también. Solo Dios y la Virgen me han ayudado a superar ese episodio y vivir con él, me hacen mucha falta.

¿Le diagnostican cáncer, otro momento difícil en su vida?

Piensas que te vas a morir, el mundo se te viene encima, pero Dios me preparó, levanté la cabeza y doble rodillas, con la misma alegría que alabo Dios, agarré coraje para decirle a mi familia, no quiero lágrimas, porque voy a salir victoriosa de esta batalla. Es doloroso, nada fácil sonreír, pero este proceso me ha enseñado a orar más, a depender más de Dios, he superado más de cuatro operaciones y aquí voy disfrutando la oportunidad de seguir viviendo y poder ver crecer a mis hijos, cada día es un nuevo amanecer y disfruto mi vida con un enorme agradecimiento y responsabilidad al servicio del que lo necesita.

¿Qué significa ser voluntaria de FUNHOCAM?

Disfruto esa pasión que me dejó mi padre, el ser banquera, ese amor que me inculcó mi madre a la familia, pero hoy Dios me dio otra responsabilidad de apoyar a las mujeres con cáncer de mama sin recursos económicos. Soy voluntaria de la Fundación Hondureña Contra el Cáncer de Mama, esta fundación es mi otra familia, y ahora mi compromiso es igual para esas mujeres que hoy luchan contra la enfermedad. Sé que en Honduras falta tanto apoyo en el área de salud, pero hay que sonreír, apoyar y ganar la batalla de la mano de Dios.

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