2019 Iglesia

Un obispo misionero que acompaña al pueblo sampedrano


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Un hombre de tez blanca, con cabellos de plata, que tiene como principio la honestidad y que, como buen español, es directo con sus palabras. Ameno para conversar, entregado en sus obligaciones, con muy buen humor y, sobre todo, fiel a la santa madre Iglesia, son algunas características que pueden describir a monseñor Ángel Garachana, obispo de la Diócesis de San Pedro Sula y presidente de la Conferencia Episcopal.

Familia Originario de la provincia de Burgos, España. De un sitio conocido como Barbadillo de los Herreros, es hijo de Calixto Garachana y Joaquina Pérez y es el mayor de cuatro hermanos. Recuerda como de pequeño, vivió una vida sobria y austera, “de niño iba a comprar fiado, y me anotaban en una libreta lo que iba debiendo” confiesa. Tres grandes pilares forjaron su niñez: familia, escuela e Iglesia “los tres lugares donde aprendí a trabajar, a amar, a orar y estar feliz”. Es un amante del campo, especialmente de caminar por las montañas.

Monseñor Ángel Garachana cumplirá 25 años de ministerio episcopal el próximo 3 de febrero y estará al frente de la Diócesis de San Pedro Sula hasta el 2022, según disposiciones del papa Francisco.

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Anhelos El ejemplo de su párroco, un sacerdote claretiano que celebraba la Misa con mucha solemnidad, motivo a aquel joven español a querer dar su vida por la misión. “Mis primeros recuerdos a los seis años, es que quería ser misionero. A los siete y medio hice la primera comunión, antes de los 8 era monaguillo” explica monseñor Garachana. Y es que, para ser acólito, tenía que saber latín, vaya tarea para un niño de ocho años.

Formación Un mes antes de cumplir los 14 años, inició su proceso de formación en el Seminario Menor. Fueron “14 años de formación como misionero claretiano. El 16 de julio de 1964 hice mis primeros votos”. Un proceso formativo que implicó bastantes cambios, ya que inició sus estudios antes del Concilio Vaticano II y los concluyó posterior al concilio. El 19 de marzo de 1972 fue ordenado sacerdote en España.

“No quiero acostumbrarme a esta situación (pobreza), quiero que siempre me duela, que no se haga el alma insensible al dolor, al sufrimiento, a la falta de recursos de las personas” Monseñor Ángel Garachana

Misión Con tan sólo siete meses como presbítero, es enviado a Honduras a fundar una nueva comunidad en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe. Fue nombrado vicario de este lugar y consiliario diocesano los Cursillos de Cristiandad en la Diócesis de San Pedro Sula. Monseñor describe el tiempo en esta parroquia como “tres años de felicidad misionera” en donde también, aprendió a amar los frijolitos y las tortillas. Monseñor Ángel recuerda que, en esta temporada de misión, “empecé con toda la ilusión, fui feliz entregándome”. Allí compartió con el padre Cruz Ripa, un sacerdote cercano con quien hizo amistad muy rápido.

ABAJO 01Obispo Después del arduo trabajo en la parroquia, monseñor Ángel viajó a España para pasar tres meses de vacaciones y luego regresar a la misión. Los tres meses se convirtieron en 20 años, ya que su comunidad religiosa decidió que se quedará en la Madre Patria para continuar como formador de seminaristas claretianos, superior de las comunidades y cargos de gobierno de la provincia claretiana de Castilla. Después de este tiempo, recibió con sorpresa que el papa San Juan Pablo II, lo nombró como obispo de San Pedro Sula. Su ordenación fue el 3 de febrero de 1995 y el próximo año cumplirá 25 años al frente de esta porción de la Iglesia.

Conozca a monseñor Ángel Garachana

Nació el 3 de septiembre de 1944 en España. El 16 de julio de 1964 hizo sus primeros votos como misionero claretiano. Fue ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1972 y consagrado obispo el 3 de febrero de 2005.

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