2019 Iglesia

Honrar a los padres: un mandamiento en decadencia que se debe rescatar


Para cumplir el cuarto mandamiento se debe escuchar, respetar y amar a los padres, sin importar su condición.

«Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar» (Ex 20, 12) es el cuarto mandamiento de Dios y encabeza los que van dirigidos al prójimo. Un mandato divino que, en los últimos años, ha entrado en decadencia.

Problemática Son muchos los factores que están contribuyendo para que el respeto a los padres se vaya perdiendo. Entre algunos datos que encienden las alarmas, está el del observatorio de la violencia de la Universidad Nacional de Honduras. Esta entidad señaló que sólo en el primer trimestre de este año, se han cometido nueve parricidios en Honduras, siendo Yoro, La Paz e Intibucá los lugares más recurrentes. Una cifra alarmante del riesgo que está la familia. Sumado a esto, los ancianos son víctimas de agresión, de los cuales un 31.34 por ciento de maltrato es por parte de los hijos y un 58.21 por ciento de parte de las hijas. Estos datos de la Dirección General Adulto Mayor eran publicados en este semanario hace un par de semanas. El abandono, la explotación, la desobediencia, la ingratitud y el irrespeto, está creciendo desmesuradamente.

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PARRICIDIOS se han registrado en el primer trimestre en Honduras, según el observatorio de la violencia de la UNAH

Respeto El padre Gerardo Vallecillo, considera que el respeto tiene mucho que ver con la admiración. Reconoce que hay muchos padres que no han actuado bien y a veces, es muy difícil conseguir el respeto de sus hijos. Citando las escrituras, indicó que “hay muchas bendiciones para quienes respetan a sus padres, entre ellas, el hijo que respeta a sus padres, le serán perdonados sus pecados, recibirá alegría de sus propios hijos. Si tu hijo ve que maltratas a tus padres, él también lo hará y también recibirás muchas bendiciones”

Esperanza En este panorama sombrío, surgen rayos de esperanza. La Iglesia dedica este mes al matrimonio y la familia. Además, son muchos los grupos y movimientos que trabajan constantemente en pro de las familias. Estos trabajos dan fruto, ejemplo de ello es don Carlos Alvarenga, un feligrés de la Catedral San Miguel Arcángel que acompañó a sus padres en momentos muy difíciles. “Nunca me separé de ellos, los serví en las necesidades cuando todavía eran jóvenes, y en su vejez, proporcionándoles sus alimentos y medicinas, necesitaron de un cuido especial pues quedaron inválidos, y luego en el hospital, estuve presente hasta que ellos fallecieron. Dios me dio fortaleza para atenderlos”, dijo.

CLAVES

1 Respeto: Es lo mínimo que se pide a un hijo. Aunque sean ancianos, débiles, con una conducta moral cuestionable, siempre existirá el lazo del amor, cuya expresión mínima es el respeto.

2 Obediencia: Los padres son responsables de sus hijos y no podrán hacerlo si no existe una colaboración por parte de los hijos. De ahí la necesidad del diálogo, así obedecer será un acto de amor.

3 Ayuda: Los hijos tienen el deber de ayudar espiritual, económica y socialmente a sus padres en la medida que les sea posible. Esto implica darles tiempo, escucharlos y atenderlos.