2019

LA TECNOLOGÍA: UNA PUERTA QUE DA PASO A LA LUJURIA


Por: Carlos Ramos

Director de contenidos

 

Visión Profética es la sección de análisis que comenzamos en esta edición del Semanario Fides y que periódicamente estaremos llevando trabajos periodísticos, abordando temáticas de la vida de la iglesia y que rigen nuestro caminar como cristianos con análisis profundos de nuestros entrevistados, estadísticas, documentos, testimonios, sobre todo adaptándolo a la realidad actual. No pretendemos ser un ente acusador de nuestras propias fallas, sino que queremos develar una realidad que quizá se ha vuelto parte de la cotidianidad del ser humano y muchas veces sin saber nos “acostumbramos” a vivir a su merced, creando cadenas que nosotros mismos podemos soltar.

En esta entrega iniciamos abordando los siete pecados capitales, que de alguna medida se exponen cada vez más, debido a las facilidades que ofrece la tecnología. Esperamos que este contenido sea un instrumento de discusión y de manera analítica compartido con todos aquellos que profesamos ser cristianos.

La mayor parte de cibernautas en el mundo consumen contenido pornográfico. Cerca de 92 millones de visitas diarias son realizadas a estos sitios.

Por: Carlos Ramos

Director de Contenidos

Los siete pecados capitales, son y seguirán siendo uno de los mayores retos a cumplir por parte de la humanidad cristiana. Estos pecados reciben el adjetivo de “capitales” porque constituyen la fuente, principio o cabeza de otros pecados que cada vez sucumbe más en el desenfreno, debido a los ruidos producidos en el mundo, en donde la moral, ética, principios y valores pasan a segundo plano.

El papa Francisco, durante su pontificado (6 años), ha hecho una actualización personal y particular de los pecados capitales, naturalmente poniendo en contexto otros elementos que también los convierte en faltas “mortales”.

El santo Padre relaciona algunas actividades humanas que conllevan a dañar nuestra relación con Dios, por ejemplo: Abandonar a tus mayores en una residencia, Juzgar a los demás y no a uno mismo, Pagar salarios en negro, consentir cualquier tipo de violencia, pecados de omisión de la Iglesia, dar bofetadas en la cara a los hijos, Los chismorreos del Vaticano.

¿QUÉ DICE LA IGLESIA?

El Catecismo de la Iglesia Católica (CIC) define: “La lujuria es un deseo o un goce desordenados del placer venéreo. El placer sexual es moralmente desordenado cuando es buscado por sí mismo, separado de las finalidades de procreación y de unión (2351)”.

Para comprender mejor bastará releer y meditar las sagradas escrituras, específicamente en 1 Corintios 6:18-20 nos dice: “¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios?” en ese contexto desarrollaremos el siguiente análisis.

LA LUJURIA: En esta entrega valoraremos y analizaremos: la lujuria, visto desde la óptica actual y como esta falta a Dios se ha vuelto una “moda”, ya que la tecnología ha colaborado para que el frenesí y lo pecaminoso se desencadenen sin límites. La buena noticia es que se puede evitar caer en este tropiezo.

El psicólogo Alejandro Ilovares explica que la lujuria se encuentra estrechamente vinculada a los pensamientos posesivos, “aquí es donde radica el problema y resulta ser peligrosa, porque cuando la misma alcanza un nivel patológico puede llegar a desatar comportamientos altamente complejos y graves”.

Para entender la lujuria tenemos que ahondar en una serie de situaciones, pero lo cierto es que hay razones que van desde lo enfermizo o muchas veces considerado como una curiosidad.

PORNOGRAFÍA Muestra de ello, son los fríos datos que muestra el estudio realizado por el sitio http://www.kidsinternet.com.mx que refleja que las mayores búsquedas realizadas en internet lamentablemente es la pornografía y pero aún más alarmante, el uso desmedido y sin supervisión en de menores de edad.

caricatruraq

Según este sitio web, reflejó que diariamente, se llevan a cabo 92 millones de visitas en promedio, es decir 33.5 mil millones de visitas a la plataforma, un dato sorprendente que ubica este contenido como el más buscado.

“Uno de los sentidos que abre el interior del ser humano al exterior, es el visual. La imagen abre la imaginación a infinidad de posibilidades y la tecnología siempre es capaz de provocar de acceder a esas zonas de la vida del ser humano. Por tanto, creo que el ser humano tiene que plantearse el

uso de la tecnología en su radicalidad. Hasta que parte o zona de mi vida puede acceder. Es el hombre dominando la tecnología o la tecnología dominado por el ser humano” dijo al semanario Fides, Juan Antonio Hernández el Vicario la Basílica de Suyapa.

Además, anexó que la salida ante el fomento de la liviandad depende de la racionalidad de cada individuo y el “uso disciplinado de nuestro tiempo favorece el dominio de sí. Ante la pornografía como una forma de incentivar la lujuria, se deben poseer criterios profundamente racionales, la valoración en su integridad de la persona.”

SOLUCIÓN El padre Hernández destaca que para encontrar una solución o al menos no ser presa de este pecado es necesario tener “Un valor fundamental, propio de la espiritualidad y el discernimiento, eso es el conocimiento de sí mismo, de su interior. Para ello es fundamental, el contacto con nuestros deseos y afectos, y desde allí buscar la libertad y la renuncia a la esclavitud, y creo que una sexualidad que no conduce a la libertad, no puede dar felicidad”.

Es importante reconocer que la decisión de cada uno de los actos humanos es personal y dependerá estrictamente acercarse más a Dios, para no caer en tentaciones tan fuertes como la lujuria. De igual forma vale la pena tomar en cuenta las recomendaciones de los especialistas quienes señalan constantemente en no ser presa de la tecnología.

FRASE

“La excesiva confusión de identificar el placer con felicidad, y la descomunal valoración del cuerpo, ocultando lo significativo y la espiritual en la corporalidad”

P. Juan Antonio Hernández

Vicario Basílica de Suyapa

El papa Francisco considera también estas acciones como pecados capitales

1-Abandono

“Recuerdo, cuando visitaba una residencia, que hablaba con algunos mayores pregunté a una señora si la visitaban su respuesta fue que si ¿Y cuándo fue la última vez?: ‘Por Navidad’. ¡Estábamos en agosto! ocho meses abandonada. Esto se llama pecado mortal, ¿entendido?”.

2-Juzgar

Obedece a la invitación de Cristo ‘No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados’. Pero como nos gusta juzgar a los demás, hablar mal de ellos”

3-Desigualdad

Pagar salarios en negro (refiriéndose a la mala paga) es un “pecado gravísimo” y que los cristianos que lo hacen pero luego dan donativos a la Iglesia están utilizando “a Dios para encubrir la injusticia”.

4-Violencia

Durante el tercer y último día del viaje a Turquía, tras haber participado en la Divina Liturgia, el Papa puso de manifiesto que “turbar la paz o consentir cualquier tipo de violencia, especialmente sobre los más débiles e indefensos, es un grave pecado contra Dios”.

5-Abusos

“Los pecados de abuso sexual contra menores por parte del clero tienen un efecto virulento en la fe y en la esperanza en Dios” así dijo el Pontífice en la homilía de la misa a la que asistieron seis víctimas de abusos.

6-Respeto

“Los hijos necesitan un padre que les acoja al volver a casa con sus fracasos. Harán todo lo posible para no admitirlo ni demostrarlo, pero lo necesitan. Y los padres a veces tendrán que castigarlos, pero nunca se da una bofetada en la cara”

7-Chismes

Para el Papa, el chisme, la intriga y aquellos comentarios negativos, debe de convertirse en una “lengua prohibida” dado que la mayor parte de veces llevan “malas intenciones y esto “genera el mal”.

“Es el hombre dominando la tecnología o la tecnología dominando al ser humano”

La lujuria se puede relacionar a múltiples factores los cuales no son propios de la sociedad actual. El alcohol, éste provoca un descenso radical de la voluntad. La excesiva confusión de identificar el placer con felicidad, y la descomunal valoración del cuerpo, ocultando lo significativo y la espiritual

en la corporalidad. Me atrevo a decir que las personas estamos dispuestas a vivir con una exagerada exaltación de lo afectivo, y con un mínimo de razón práctica.

La sociedad de consumo, focaliza su campo de marketing en el goce del placer en todas sus dimensiones, creo que cada vez tenemos que valernos de una educación sexual no como adiestramiento para el uso de la genitalidad sino como un horizonte de realización, una prudencia adecuada en la vivencia de la sexualidad conduce a felicidad.

Un valor fundamental, propio de la espiritualidad ignaciana es el discernimiento, eso es el conocimiento de sí mismo, de su interior. Para ello es fundamental, el contacto con nuestros deseos y afectos, y desde allí buscar la libertad y la renuncia a la esclavitud, y creo que una sexualidad que no conduce a la libertad, no puede dar felicidad.

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