Punto de Vista Reflexión

La familia es lo primero

Cuando no se respeta la dignidad de la vida de los hermanos y se quiere imponer un criterio particular a rajatabla, es prueba que no se cree en Dios.

Juan Ángel López Padilla
Sacerdote
Llegados al mes de agosto, siempre en nuestros corazones como miembro de la iglesia católica que peregrina en Honduras, tenemos la grandiosa oportunidad de dedicar todo este mes, a procurar que el ideal nacido del corazón de Dios sobre nuestras familias, se vaya realizando.
La familia lo es todo. Esta no es una frase romántica, y mi intención no estriba en provocar una especie de sentimentalismo, en torno a la figura del matrimonio Y de la familia. Probablemente en eso esta parte de nuestro error, a la hora de tratar los temas familiares. Pareciera como si nos diese miedo, llamar al pan, pan y el vino, vino.
Esta es la lógica manera de proceder que cada día más nos engulle dentro de un abismo de sinsentido, por decir las cosas políticamente correctas, con lo cual echamos por tierra al mismísimo proyecto de Dios, por acomodarnos a la voluntad de una mayoría de indiferentes y a una minoría, que nos ha hecho creer que sus excesos, deben ser reconocidos como derechos.
En Honduras muy poco hemos hablado de la ideología de género, Y sin embargo, los efectos de este movimiento de la izquierda moderna, cada día están ganando más espacio, Insisto, por ser políticamente correctos.
La defensa de los valores familiares no es algo opcional y mucho menos soslayable. Lo más sorprendente a mi parecer, hoy en día es que, lo que es natural debe ser considerado, como algo fuera de lugar o como algo que por el hecho de no acomodarse a los caprichos del dinero de los “lobbies”, debemos despreciar.
Desde hace mucho tiempo sigo insistiendo en que, es más que correcto que las sociedades mayores ayuden a las menores, o al menos no les estorben en su desarrollo en base a lo que es ético. Eso, de hecho, es el principio de subsi- diariedad que es uno de los pilares de la Doctrina Social de la Iglesia. Pero lo que nos está pasando en el mundo entero, no es un problema de respeto de las minorías sino de la tiranía de las minorías. Antes de que se rasguen las vestiduras algunos, yo no estoy hablando de las minorías étnicas o políticas. Me refiero a que, unos cuantos, están promoviendo, mejor, imponiendo una idea de familia, de la sexualidad y del respeto de la vida que es contrario completamente a Ley Natural. Sí, no escribí contrario a la voluntad de Dios, porque esos fulanos no creo que crean más que en las pasiones que los llevan de aquí para allá y en el poder del dinero. Cuando no se respeta la dignidad de la vida de los hermanos y se quiere imponer un criterio particular a rajatabla, es prueba que no se cree en Dios. AsÍ que, siguiendo la misma idea que nos ha presentado el Papa, pidiéndonos que no nos dejemos robar la esperanza, pues nosotros ¡no nos dejemos robar la familia!

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