Punto de Vista Reflexión

Si el vaso está sucio…


Nos daremos cuenta que el origen de toda crisis que vivimos, en el pasado como en el presente, está en el irrespeto a la ley.

Juan Ángel López Padilla
Sacerdote
Todo lo que eches en él se corromperá!” decía el celebre poeta romano, Quinto Horacio Flaco.
He querido apoyarme en esta frase, de un pagano, porque me da miedo recurrir a la Biblia, dado que una vez más los políticos y los grupos de poder, están usando la Palabra de Dios para justificar lo que sea. Así que mejor volvamos a los clásicos paganos y tratemos de verter algo de luz en esta enmarañada situación. El nivel de desconfianza generalizado en el que hemos caído está pasándonos una factura muy alta. Lo cierto es que, basados en lo que en el pasado hemos visto en todos los gremios, partidos y sobre todo en el gobierno, no podemos creer en las “buenas intenciones” de nadie. Las agendas ocultas, las negociaciones bajo la mesa, el egoísmo de los que dirigen, ya no es que está socavando nuestra débil democracia, sino que, ha desestabilizado por completo nuestro tejido social. Si analizamos bien, sin parcialismos y sin excusas nos daremos cuenta que el origen de toda crisis que vivimos, en el pasado como en el presente, está en el irrespeto a la ley. Esa maldita tentación de irrespetarla, de ignorarla, manipularla, acomodarla y violentarla. Ese es nuestro problema. El punto de partida de nuestro desequilibrio, está en eso. Evidentemente, el incumplimiento de la ley no es exclusivo de la clase política, pero sin duda que son ellos, por el rol que desempeñan en nuestra sociedad, a los que más debemos exigirles, porque son empleados públicos y electos para desempeñar una tarea, en bien de todos.
Si Ud., le mezcla a lo anterior, la ambición desmedida de algunos por perpetuarse en el poder, y por favor dejen de rasgarse las vestiduras con la situación actual, ya tiene una bomba de tiempo. En Honduras, el afán de reelegirse no es nuevo. Preguntemos a la historia por Bonilla (cualquiera de los 2), Chema Medina, Soto, Bertrand, Membreño, López Gutiérrez, Suazo Córdoba… sólo para mencionar a los difuntos, porque de los vivos ahí andan, algunos, porque hay que admitir que no son todos, moviendo influencias, lanzando gente a la calle, en los modos que sea, porque como diría mi abuela: “son la misma mica, en distinto palo”.
Por ahí me reclamaba alguien que la Iglesia, ha señalado donde está el problema, pero no ha sido ni autocrítica ni propositiva. A lo que respondí: ¿búsqueme una institución que tenga 21 siglos de existencia y sobre todo que se haya reformado más veces y que haya producido los mártires y santos, que la Iglesia ha producido, por defender la justicia, la libertad y la verdad? A la par que, lo actuado ha sido sin pretender hacerle daño a nadie, y buscando responder al bien sin egoísmos.
Así que, recomiendo que se dediquen a revisar no tanto el contenido de los diálogos, cuanto el continente, porque si no cambia la actitud y el compromiso de los actores, la película seguirá siendo pésima.