2019 Familia

Seis consejos para manejar la rebeldía en los adolescentes


Dentro los cambios que presentan los jóvenes en su adolescencia es el cambio de conducta a  ello se suma  la rebeldía.  La psicóloga Fanny Díaz, brinda algunos consejos, para saber ayudarles ante ese accionar natural.

1-Paciencia

Si bien llega una etapa donde la mayoría de los adolescentes están en su fase de rebeldía, enojo, donde todo les incomoda, más cuando los padres, o hermanos le hacen alguna observación. El llenarse de paciencia y sobre todo el demostrar cariño, nunca dejarlos solos, puede ser la forma para ayudarle y manejar su rebeldía.

2-Prudencia

Todo joven, que está en una edad entre 13 hasta 18 años, tiende a cambiar su carácter y lo más que piden de sus progenitores, es que a la hora de regañarlos o llamarles la atención ante cualquier actuar, sean prudentes. Es normal una posible rebeldía, pero hay maneras y lugares de llamarles la atención y no empeorar su actitud.

3-Consenso

El llegar a un acuerdo y no caer en la trampa de discutir, es la manera más sabia de ayudarles a los jóvenes ante posibles episodios de rebeldía. No es el hecho de tolerar malos comportamientos si no de llegar a un acuerdo y de esa manera mostrarle que con discutir o alterar la voz, no se arreglan las cosas, se empeoran

4-Amigos

En ocasiones sus problemas de rebeldía se deben a la falta de amigos ya sea en sus centros educativos, o en los diversos entornos donde se desenvuelven.  Antes de señalarlos del porque el comportamiento es buscar la causa y sin reprimirlos. En muchos casos los amigos, pueden tener algo de culpa, pero sólo se sabrá platicando.

5-Reflexionar

Es muy importante que como padres de familia o encargados de adolescentes, darles en ocasiones sus puntos a favor de sus enfados. No siempre el adulto tiene la razón en todo. Hay momentos que hay que reflexionar y luego entender que los jóvenes no siempre sus enojos o malos comportamientos es por el proceso de su rebeldía.

6-Positivismo

En la edad que se debe formar otra parte de su carácter a los jóvenes es en la adolescencia y es por ello siempre hay que inculcarles la palabra positivismo. Una de las muchas reacciones es que son negativos, o están predispuestos. El papel del adulto es enseñarles, que todo tiene solución, aunque se mire algo cuesta arriba.