BackUp-Mayo-Junio Entre Café... Familia

“De no conocer a Dios en el movimiento, es  posible que estuviera en la otra vida”


Coordinador arquidiocesano del Movimiento Familiar Cristiano (MFC). Padre de tres hijos y un fiel creyente que la “familia es la vida entera de una sociedad” él es Eusebio Pérez, un hombre que venció el alcoholismo y muchos vicios más. Sin miedo le apostó  a ser feliz y luchar por convencer a muchos matrimonios que conozcan del amor de Dios.

¿De dónde es originario?

Vengo de un pueblo muy humilde al sur de la capital del país, del municipio de Liure del departamento del Paraíso. Tengo tantos recuerdos de mi infancia, en principal que pase mucha pobreza, pero al final de los días, recuerdo hubo alegrías.

¿Qué recuerda de su niñez?

Me tocó trabajar desde los 6 años de edad para ayudar a mis padres. Éramos 12 hermanos y había que apoyar económicamente, da tristeza esos tiempos donde trabajaba una semana y la siguiente iba a la escuela. Recuerdo que sólo tenía una calzoneta para vestir, no había zapatos, cuando se podía usaba caites. Algo que nunca olvido es cuando pasó el huracán Fifí, no teníamos nada que comer. Mi padre se perdió todo el día, estábamos todos preocupados. Pero a las 9:00 de la noche apareció con un maíz y corrió mi madre a cocerlo, para después rápido molerlo y a media noche, estábamos comiendo tortilla con sal, ese manjar no lo olvido.

¿Cómo fue su etapa frente al alcoholismo?

De joven otro gran episodio que recuerdo, mirar a mi padre tirado en una cuneta “bien bolo” y al siguiente día le hablé muy fuerte: “usted decida el alcohol o nosotros y eso bastó para que dejara ese vicio”. Pero años más tarde me caso y caigo en tantas tentaciones: alcohol, mujeres, juegos de azar. Sufrí tanto, pero más mi esposa. Esa historia que mi santa madre vivió junto a mi papá yo la repetía, pero hoy doy gracias a Dios que pude alejarme de esa vida llena de errores.

¿Cómo llega al Movimiento Familiar Cristiano?

Un día, después de tantas borracheras y una vida tan anormal, donde mi luna de miel junto a mi esposa Mercedes duro tan poco y todo por mis vicios.  Llegó una señora a tocar las puertas de mi hogar para invitarnos a la Iglesia y mi cónyuge me decía ¡ahí buscan! y renuente le contestaba ¡yo no iré a ningún movimiento ni nada, porque mi matrimonio todo es felicidad! La señora que nos tocó las puertas infinidad de veces, nunca se cansó, hasta que logró convencerlos, más a mí. Hoy en día llevamos 17 años de ser parte del Movimiento Familiar Cristiano y mi vida de oscuridad quedo atrás.

 ¿Es complicado seguir a Dios?

No es fácil hay tantas tentaciones, pero la mayor que pase fue al poco tiempo de ser parte del movimiento, a mi esposa le toca apoyar a un pariente en una gran emergencia afuera del país, y pasó cuatro meses fuera. “Créame fue duro decirle no a las cantinas, a las mujeres, pero logré superar, creo ese fue mi gran reto”. Hoy puedo decir que de no estar en las cosas de Dios dentro del movimiento, “ya estuviera muerto, en la otra vida”

¿Cuál es la clave para que los jóvenes crean en el matrimonio?

En principal que seamos el ejemplo de nuestros hijos, que ellos vean esa paz en el hogar y aunque nos equivoquemos reflexionar y de esa manera inculcarles que la base de una buena sociedad es la familia.

Conozca a Eusebio Pérez

Casado con Mercedes Contreras hace 30 años.  Actualmente coordinador del Movimiento Familiar Cristiano de la arquidiócesis junto a su esposa. Y ha representado  a Honduras fuera de las fronteras en diferentes ocasiones y todo como parte del movimiento.