Entre Café... Familia

Rafael Mairena, padre de familia y un periodista apasionado por el deporte

Su pasión al escuchar deportes por la radio lo impulsó a querer ser un comentarista deportivo, inició en Radio Nacional de Honduras gracias a David el Puma Andino, quien era director. Ahora con más de 30 años en medios de comunicación agradece a Dios las oportunidades incluso su mejor juego, su familia.

¿El legado que le dejaron sus padres?

Mi madre me inculcó a ser uno mismo, no importa si andaba la ropa con remiendos pero siempre con la cara al sol, con dignidad, y eso es algo que llevo siempre conmigo.

¿Qué significa su familia?

Mis cuatro hijos son todo, ellos son mis ojos, yo les digo que no los quiero sino que los amo y lo saben. Todo lo que he hecho es por ellos, con rigor y amor, a mis hijos les he enseñado que el respeto, el servicio a los demás, no tocar lo ajeno y ayudar en lo que se pueda.

¿Cómo inicia en el Periodismo?

Comencé trabajando en un aserradero y no me gustó para nada, tome la decisión y fui a buscar al señor Diógenes Cruz García, a la tercera vez de mi visita me llene de valor y le dije que lo escuchaba y me gustaría trabajar con él. Su respuesta fue que en la empresa no contrataban gente sin experiencia pero notaba en mí vena de Periodista, me envió a Radio Nacional de Honduras, me refirió con el director de ese entonces y me dieron la oportunidad de cubrir ligas menores. Estuve dos años y medio sin ganar un cinco pero aprendí a ser operador de radio y operador de estudio.

¿Cómo se siente al compartir la misma pasión con uno de sus hijos?

Con Odair al principio renuente o dudoso, lo invite a él para que me ayudará en los programas, fue una vez y se retiró, entonces soy de los que cree que a la gente debe tomar decisiones. Una noche me dijo “papi voy a regresar al programa” le dije que no había problema y regresó en serio. Me siento orgulloso porque ha crecido muchísimo, desarrolla muy bien lo que hace y no dudo que llegará lejos.

¿Es difícil ejercer el Periodismo en Honduras?

En estos tiempos es muy difícil, sufrí mucho con la muerte de Alfredo Villatoro porque conozco en su mayoría a los periodistas de prensa general más de 30 años. Antes había más libertad, cuando me dijeron en la radio que decidiera entre deportes o prensa general, elegí mejor deportes porque usted no sabe lo que le puede pasar porque existe una inseguridad en materia de Periodismo y es complicado trabajar así.

¿Cuál ha sido el mejor momento en su profesión?

En cuanto a materia deportiva tuve que pelear por Honduras en un juego eliminatorio en el Estadio Azteca, generalmente a nuestros países los ven de menos, los periodistas que van no se les valora como a los de otras cadenas, recuerdo que la Selección perdió 3 a 1. Todos los periodistas internacionales estaban informando y cuando llegué a transmitir con la identificación de Honduras, el comisario de la Concacaf me dijo que no lo podía hacer, mostré una factura y respondí, si no voy a transmitir aquí está el valor de los derechos de transmisión. Me fui a cumplir con mi trabajo.

¿Qué le agradece a Dios?

Todo lo que tengo, lo que he logrado, lo pone en mi camino es gracias a Él, se lo puedo decir con tanta certeza y seguridad que haya un comunicador social en el país que ande a la una o dos de la mañana con los vidrios del carro abajo como lo hago yo porque ando de la mano de Dios, no tengo vicios, me gusta cantar un rato y después me voy a mi casa cuando se puede claro por las obligaciones incluyendo mi nieto que es lo último que me ha mandado por eso no tengo nada que reprocharle a Dios.

Conozca a Rafael Mairena

Originario de Tegucigalpa, su infancia la vivió en la Colonia Suyapa. Padre de familia donde sus cuatro hijos son su todo lo cual agradece a Dios. Comentarista deportivo desde 1983 y amante de la música, sobre todo del cantante mexicano Marco Antonio Solís.

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