2019 Break Sin categoría

Congregación Eudista cumple 376 años de fundación.

En la solemnidad de la Anunciación del Ángel Gabriel a la Virgen María, la congregación de Jesús y María, más conocidos como Padres Eudistas, arriba a su 376 aniversario, teniendo como mística la predicación, educación y la propagación de la fe a través de los sacramentos.

Historia
El sacerdote Juan Eudes decidió formar una asociación de sacerdotes diocesanos, cuyo fin principal sería a formación de un clero adecuado. La nueva asociación quedó fundada el día de la Anunciación de 1643, en Caén, con el nombre de «Congregación de Jesús y María». Sus miembros, como los del oratorio, eran sacerdotes diocesanos y no estaban obligados por ningún voto. San Juan Eudes y sus cinco primeros compañeros se consagraron a «la Santísima Trinidad, que es el primer principio y el último fin de la santidad del sacerdocio». El distintivo de la congregación era el Corazón de Jesús, en el que estaba incluido místicamente el de María; como símbolo del amor eterno de Jesús por los hombres.

Tiempo después de fallecer Juan Eudes, la Congregación continúa su desarrollo en Francia. En tiempos de   la Revolución Francesa (1792), los Eudistas dirigían quince seminarios, varios colegios y parroquias; pero sla situación de la revolución los obliga a la clausura de los mismos y a la dispersión de los padres. La Congregación se reconstruye hacia 1826; y se dedica principalmente a la  educación cristiana en colegios. En 1883, tras fundar varios seminarios en Colombia, retoman su misión original por toda América.

Para 1984, la Congregación de los Padres Eudistas hace presencia  en varios países agrupados en provincias: la provincia de Francia (Francia); la provincia de Colombia (Colombia, Ecuador, Chile, Brasil, Perú, Honduras, Nicaragua, México y República Dominicana); la provincia de America del Norte (Estados Unidos y Canadá); la provincia  de África (Costa de Marfíl, Rep. Del Benin, Burkina Faso y Togo) y la provincia de Venezuela.

EUDISTAS 2.jpg

Tiempos duros
Después de la muerte de san Juan Eudes, la Congregación continuó su desarrollo. En vísperas de la Revolución Francesa, los Eudistas dirigían quince seminarios junto con algunos colegios y parroquias. La Revolución, en 1792, cerró las casas y disper-só a los padres. Cuatro de ellos, encabezados por el padre Francisco Luis Hébert, coadjutor del supe¬rior general, fueron martirizados en París. La Igle¬sia los beatificó en 1926.

La Congregación se reconstruyó tardíamente (1826) y con dificultad, alrededor de uno de sus antiguos miembros, el padre Pedro Blanchard. Los Eudistas se dedicaron principalmente a la tarea, entonces urgente, de la educación cristiana en los colegios. A partir de 1883, la fundación de varios seminarios en Colombia les permitió reanudar la obra tradicional de la comunidad. En 1890 se esta-blecían en el Canadá.

En 1984, la Congregación se encuentra en ocho países y cuenta con cuatro provincias: la provincia de Francia (Francia, Costa de Marfil, Benin); la provincia de Colombia (Colombia, Ecuador y Re-pública Dominicana); la provincia de América del Norte (Canadá y Estados Unidos) y la provincia de Venezuela.

Los Eudistas, obreros de la evangelización, trabajan por la renovación de la fe en el Pueblo de Dios. Preocupados porque la Iglesia tenga siempre buenos pastores, colaboran, según sus posibilidades y el llamamiento de los obispos, en suscitar vocaciones, en la formación y en el servicio a los presbíteros y demás ministros.

Sus pilares
Los Eudistas quieren continuar y completar en sí mismos la vida de Jesús y, con san Juan Eudes, reconocen como fundamentos de la Congregación:

  • la gracia divina, de la cual deben estar colmados para comunicarla a los demás.
  • la voluntad divina, para ser, como Jesús, sus servidores en toda su vida.
  • la cruz de Jesús, que toman sobre sí, renunciando a sí mismos, para caminar en pos del Señor.
  • Finalmente, un amor profundo, ardiente y personal a Jesús y María, a quienes la Congregación pertenece como su familia.

EUDISTAS.jpg
Fieles a su fundador, los Eudistas rinden homenaje de adoración al Corazón amantísimo de Jesús que revela a los hombres el amor de Dios. Bajo la acción del Espíritu, aprenden del Hijo a amar al Padre y amarse los unos a los otros. Honran el Corazón de María, unido inseparablemente al de Jesús y modelo de esta unión. A ejemplo de san Juan Eudes, los Eudistas no quieren tener otro espíritu que el espíritu de Jesús, sumo Sacerdote, adorador del Padre, salvador de los hombres, cabeza de la Iglesia que es su cuerpo y del cual son miembros. La Congregación quiere que sus miembros, realizando su apostolado, se encaminen hacia la santidad a la que están llamados por la gracia de su bautismo y de su ordenación.

Ella les ofrece la vida de hermanos, llevada en común, que se nutre en la Eucaristía, la Palabra de Dios y la oración. También les brinda, junto con todas las riquezas de la tradición de la Iglesia, su propio patrimonio, de manera especial la doctrina y el ejemplo del fundador y de sus discípulos

En Honduras
Por más de 20 años, los Padres Eudistas han estado a cargo del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa y bajo esta administración, un gran número de Presbíteros que actualmente sirven en la Arquidiócesis de Tegucigalpa y en las diferentes diócesis del país. Además, los Eudistas quedaron por mucho tiempo con el resguardo de la parroquia El Espíritu Santo con sede en la colonia Tiloarque.

PADRE LUCAS

Uno de los frutos que los Eudistas dieron en el país, fue la vocación de Lucas Evangelista Aguilera, un joven Sacerdote ordenado hace no menos de tres años y que sirvió en comunidades de Tela, parroquia El Espíritu Santo y actualmente siendo parte de la formación del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa.

A %d blogueros les gusta esto: