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Reflexiones del día del padre


Editorial del Domingo 17 de Marzo de 2019
Reflexiones del día del padre
En el “Día del Padre”, también hay que rendir homenaje, a aquellos jefes de familias, que por su condición de pobreza, hacen frente a la crianza de sus hijos, consagrándose a una vida de trabajo de gran desgaste físico, aunque con poco salario.

El 19 de marzo, la liturgia de la Iglesia celebra la fiesta de San José, el esposo de la Virgen María y padre putativo del Señor Jesús, el Hijo de Dios, -Dios y hombre verdadero- que irrumpió en la historia para la salvación de toda la humanidad.
San José, realizó con dedicación la función de proteger, cuidar su crecimiento y educar a Jesús, brindándole la protección legal y adiestrándolo en el oficio de carpintero, con gran responsabilidad, dedicación y esmero. Por el fiel cumplimiento de sus deberes de paternidad se le reconoce el don de la santidad. En la cultura cívica hondureña, en la fecha de la fiesta de San José, se conmemora y se celebra el “Día del Padre”, para reconocer y ensalzar, a aquellos hondureños que han sabido cumplir con responsabilidad su papel de padres de familia, consagrando lo mejor de su existencia, al ejercicio fiel de tan importante función. Ante todo, un buen padre debe comenzar por destacarse como un buen esposo. Alguien que trata a su cónyuge con cariño, respeto y fidelidad. Que asume la responsabilidad de conducir la dirección del hogar, en la toma de decisiones y en la determinación de los gastos familiares. Es también el primer responsable en la transmisión de la fe religiosa en el seno del hogar. De manera que el padre de familia tiene el deber de que en su matrimonio se practique y se caracterice por vivir una “paternidad responsable”. Lo cual significa que como dijo el Papa Francisco a su regreso de su visita a Filipinas: “para ser buenos católicos, no hace falta tener hijos como conejos”. Lo cual quiere decir que únicamente se debe tener el número de hijos que la pareja esté en condiciones de alimentar, vestir, cuidar de su salud y educar adecuadamente.
Es responsabilidad del padre de familia informarse de los medios naturales (Método Billings) que existen para el espaciamiento de los nacimientos en la familia. Ya que desde el punto de vista de la vivencia de la fe católica, no se pueden utilizar los anti-conceptivos, pues la mayoría tienen la condición de ser abortivos.
El padre de familia es también responsable de que en su hogar se transmitan los principios y valores éticos y religiosos, que son indispensables para formar personas respetuosas, bondadosas, generosas y libres. Educación indispensable, que tiene que transmitirse por medio de una existencia vivida, con muestras de gran amor, que deben ser manifestadas hacia cada uno de los miembros que integran la familia.
El padre de familia ha de estar pendiente del desarrollo moral e intelectual de sus hijos, para ayudarles en su crecimiento vocacional, forjando su voluntad y actitudes frente a las realidades del trabajo, el estudio, el arte, la ciencia, la espiritualidad y el deporte. Sin imponer criterios por la fuerza, sino ayudándolos a descubrir sus cualidades, deseos de superación y preferencias, auxiliándoles a potenciar aquellas que les sean propias. Responsabilidad en el cumplimiento de sus deberes. Honestidad en todos sus actos. Y respeto en las relaciones con los demás. Esas deben ser características de la conducta, de aquellos que tienen conciencia clara, de su papel insustituible, como cabeza de una familia cristiana. En el “Día del Padre”, también hay que rendir homenaje, a aquellos jefes de familias, que por su condición de pobreza, hacen frente a la crianza de sus hijos, consagrándose a una vida de trabajo de gran desgaste físico, aunque con poco salario. No obstante, se dedican, con todo el sacrificio, a la formación de sus hijos, a quienes han sabido educar haciendo de ellos grandes profesionales, y que en muchos casos han sido reconocidos en la vida nacional. ¡Felicidades en el día de San José a todos los hondureños que han sabido sostener un hogar digno y que han sido artífices en la formación de sus hijos! El Señor Jesús lo expresó así: ”Quien hace la voluntad de mi Padre que está en el Cielo ……éste entrará en el Reino de los Cielos”.