Punto de Vista Reflexión

Reforma “Franciscana”

Lo que motiva al Santo Padre, es el mismísimo evangelio que nos llama a perdonar pero sobre todo a pensar en el pequeño, en el que sufre, en el descartado.

Juan Ángel López Padilla
Sacerdote
No se me asusten los hermanos de las distintas ramas de la orden de nuestro padre San Francisco de Asís, que no tiene nada que ver con él. O tal vez sí. Desde el inicio del pontificado de Papa Francisco, hice la advertencia de lo que, nos podría pasar como Iglesia. No se trataba de ser agorero ni visionario, sino de simple deducción histórica.
Cada vez que ha habido un Papa que ha renunciado al pontificado se produce una crisis al interior de la Iglesia. El problema se da porque algunos grupos disidentes aprovechan, al verse “afectados” por el Papa reinante y recurren a acusaciones cobardes y hasta llegan a afirmar que este nuevo Papa, no lo es realmente. Basta con ir a ver todo lo que se dijo de Bonifacio VIII cuando renunció Celestino V.
Lo cierto es que, después de lo que se ha vivido en estos días con la reunión extraordinaria del Santo Padre con los Presidentes de las Conferencias Episcopales del mundo entero, nos damos cuenta que no le tiembla la mano para limpiar la casa. Todo esto tiene repercusiones, claro, pero, aunque nos toque pasar por un buen tramo del “Valle de lágrimas”, es mil veces preferible atrevernos a ello que seguir esperando que las cosas se “calmen”, o que se desestimen tantas acusaciones que han surgido al calor de las publicaciones tendenciosas o no, que se han hecho. Un crimen no debe callarse ni taparse.
Lo que motiva al Santo Padre, es el mismísimo evangelio que nos llama a perdonar pero sobre todo a pensar en el pequeño, en el que sufre, en el descartado. El clamor del dolor que han sufrido miles de víctimas a lo largo de las últimas décadas, sobre todo, no podemos ni debemos ignorarlo.
El Papa, desde el inicio de su pontificado, les recuerdo que en un mes cumplirá 6 años al frente de la Barca de Pedro, ha debido enfrentar situaciones que solamente alguien de su calidad humana y sobre todo con su profunda vida espiritual, podría enfrentar.
La crisis que ha vivido la Iglesia, tanto a lo interno por los cuestionamientos que se han levantado contra algunas de las decisiones del Papa respecto de la pastoral familiar así como del cuidado de la Casa Común, han lacerado fuertemente la ya frágil situación que se generó cuando empezaron a surgir toda la avalancha de acusaciones contra sacerdotes abusadores en lo distintos medios.
Es cierto que hay una infinidad de hilos que se mueven tras bastidores, porque no sabemos quién está de las campañas tan bien orquestadas que, cada vez que el Papa pone en marcha un plan de reforma salen con alguna publicación escandalosa. Sólo me viene a la mente aquello de que los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la Luz… pero también recuerdo que los hijos de la Luz, no se avergüenzan de llamar a Dios, Padre. Yo estoy con el Papa y siempre lo estaré.

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