Editorial

Ciudadanía participativa

Editorial del Domingo 27 de Enero de 2019
Ciudadanía participativa
Honduras se encuentra, en estos momentos, sumida en una crisis política, que se ha ido ahondando por la incapacidad política de consensuar decisiones realistas, para resolver las diferencias de visión de la realidad, entre los distintos grupos políticos.

El desarrollo de una sociedad está en función de la calidad de la ciudadanía que la integra. Sobre todo, cuando los miembros de esa sociedad son capaces de establecer un conjunto de relaciones no solo entre sí, sino que con la multitud de cuerpos intermedios existentes en el espacio vital, ocupado por los habitantes de la nación.
Los cuerpos intermedios en esencia son, aquellas formas agregativas de tipo cultural, social, económico, deportivo, recreativo, profesional y político que las personas forman de manera espontánea. Es lo que determina lo que se designa como “Sociedad Civil”. En la “Sociedad Civil” se gesta una red de relaciones entre los ciudadanos que forma un amplio tejido social, que es el fundamento de una verdadera comunidad de personas, haciendo posible el reconocimiento de formas más perfeccionadas de sociabilidad. Por ello, es preciso reconocer que es necesario tutelar, promover y cuidar las familias, los grupos, las comunidades, para que en su seno se puedan promover la dignidad de la persona humana. Buscando ante todo, la eliminación de las desigualdades odiosas entre
Ciudadanos, que son la génesis de conflictos que afectan la justicia y la paz, valores imprescindibles para que existan relaciones comunitarias saludables.
El Estado como ente facilitador de la sociedad, debe tutelar y promover las distintas formas originarias que surgen por la sociabilidad de los ciudadanos, con el propósito de alcanzar el bien común. Le corresponde al Estado aplicar el principio de subsidiaridad.
De acuerdo a este principio, todas las instituciones y asociaciones de orden superior deben prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no debe destruirlos, ni tampoco absorberlos, pues así perderían su dignidad propia y su espacio vital.
El ejemplo más claro de una actitud subsidiaria ha sido la reciente emisión de la Ley de Apoyo a la Micro y Pequeña Empresa, destinada a ´promover el crecimiento de ese sector y facilitar la existencia de oportunidades para nuevos emprendimientos.
El Estado les ha concedido exención de Impuesto sobre la Renta por 5 años, ya que son instituciones de interés público para promover el empleo, el bienestar económico y social de quienes integran estas unidades económicas. En este caso el propósito del Estado es entre otras cosas, ratificar la capacidad empresarial y la determinación de lucha, de quienes estén como emprendedores en el sector informal de la economía.
A mayor abundamiento, la participación ciudadana en Honduras, promueve una contribución extraordinaria a la vida cultural, económica, social y política, cumpliendo así con el deber consciente de impulsar el progreso de nación.
Todo hondureño está obligado a desempeñar el papel cívico que le corresponde, para que sea posible mantener la vigencia de la Democracia en Honduras, lo cual es posible mediante el ejercicio libre y responsable de su actuación ética-política, unido a la búsqueda del bien común, pensando no exclusivamente en sus propios intereses, sino abierto al bienestar de los demás, especialmente los más necesitados. Honduras se encuentra, en estos momentos, sumida en una crisis política, que se ha ido ahondando por la incapacidad política de consensuar decisiones realistas, para resolver las diferencias de visión de la realidad, entre los distintos grupos políticos. La condición socio-económica de la población hondureña, no tiene capacidad para soportar, las soluciones violentas que sugieren algunos líderes políticos. Dado el alto grado de pobreza y exclusión que está sufriendo la mayoría de la población, su situación calamitosa sería agravada. Sería golpear a los más débiles, cual víctimas inocentes. Es necesario obrar sabiamente, discutiendo a fondo las reformas electorales, y demás temas políticos entre los que existen divergencias. Y definir proyectos políticos que sean consensuados entre todas las fuerzas políticas, para afirmar la Democracia. Ya lo expresó el Señor Jesús: “Busquen primero el Reino de Dios y su justicia…….lo demás vendrá por añadidura”.

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