Editorial

Organizar el proceso electoral

Editorial del Domingo 13 de Enero de 2019
Organizar el proceso electoral
El futuro de la nación demanda la participación de toda la ciudadanía., comprometida en el mantenimiento de un clima de paz, para gestar el renacimiento de la democracia.

La crisis política que vive Honduras es el resultado de las inconsistencias que tiene el actual proceso electoral. No existe confianza en el Tribunal Supremo Electoral, porque entre sus magistrados no existe representatividad de todos los partidos políticos; tampoco existe seguridad en la exactitud del Censo Electoral; afectando la esperanza de la ciudadanía sobre la transparencia de los resultados que se obtendrían en las urnas.
Con esa fragilidad procesal se realizaron las elecciones de 2017 cuyos resultados han sido debatidas por las organizaciones políticas, en oposición al actual Gobierno, para lo cual se afirman en las inconsistencias ya señaladas, y de algunas incidencias que sucedieron durante la celebración de dichas elecciones. Sin que se haya comprobado “un fraude electoral” por el extravío de unas actas electorales por parte de la Oposición. Se hace entonces necesario, organizar adecuadamente el desarrollo de las elecciones, revisando y poniendo en orden, la forma de realizarlas. Es preciso llegar a consensos entre los partidos políticos, y así eliminar toda sospecha del resultado electoral.
De hecho el diálogo político auspiciado y respaldado por la ONU, produjo ya algunos consensos que ya están en poder del Congreso Nacional y serán insumos valiosos cuando en el cuerpo legislativo se discutan, las reformas electorales.
Es urgente comenzar por despolitizar el Registro Nacional de las Personas, y convertirlo en una institución técnica, capaz de trabajar con profesionalismo y honestidad, en la emisión de la nueva tarjeta de identidad, que permitirá limpiar el censo electoral, y establecer un procedimiento seguro para el manejo de los traslados electorales. Se debe determinar los requisitos profesionales que deberán tener quienes manejen los distintos procesos en el seno de dicha institución.
La Junta Interventora, del Registro Nacional de las Personas, nombrada por el actual Gobierno, ha comenzado su labor realizando el análisis de la institución, y uno de sus primeras medidas ha sido la eliminación de personal supernumerario. Además, se han dedicado a buscar el financiamiento para la nueva tarjeta de identidad, habiendo obtenido respuesta favorable de la Unión Europea.
También habrá que organizar un nuevo Tribunal Supremo Electoral, como un cuerpo colegiado, un cuerpo de magistrados, pertenecientes o no, a los partidos políticos más votados, según se determine, que tendrá a su cargo la parte operativa del proceso electoral. Además, se ha insinuado la creación de un Tribunal Electoral que sería el encargado de resolver los conflictos legales que se susciten en materia electoral.
Corresponde al Congreso Nacional la estructuración de las reformas electorales, para lo cual cuenta con numerosos aportes que es necesario evaluar: entre los cuales se pueden mencionar: las sugerencias de la Unión Europea; los Consensos logrados en el Diálogo Nacional moderado por la ONU; el proyecto que han sugerido expertos de la OEA a petición del propio Congreso Nacional; mas el aporte de todos los partidos políticos, a través de sus respectivos Diputados que son quienes deben aprobar, lo que consideren más adecuado, para el bien de la ciudadanía, haciendo a un lado los intereses de personas o de Grupos.
El Congreso Nacional, en los actuales momentos, tiene ineludible misión, de preservar la paz y la institucionalidad del Honduras, mediante la ejecución de una tesonera y seria labor legislativa. En el lapso comprendido entre el 8 y el 24 de enero, deberá estar votado y aprobado, con un total de 86 sufragios favorables, la ley que garantice que los próximas elecciones serán transparentes por el fortalecimiento de la institucionalidad.
El futuro de la nación demanda la participación de toda la ciudadanía., comprometida en el mantenimiento de un clima de paz, para gestar el renacimiento de la democracia. Ya lo expresó el Señor Jesús: “vino la lluvia, los torrentes, los vientos y golpearon la casa….pero aquella casa no cayó porque estaba cimentada sobre roca”