2018 Adviento Oraciones

Oración para el Tercer Domingo de Adviento


El Tercer Domingo, es conocido como el Domingo del Gaudete que significa “Alégrate”.

Darle la bienvenida al Salvador, al pequeño niño que se convertirá en nuestra salvación, es un motivo de esperanza y de alegría y porque la espera es cada vez más corta, es este domingo, el tercero del adviento, el Domingo del Gaudete.

Para vivir la liturgia familiar del tercer domingo de Adviento se recomienda poner en un lugar especial la corona con alguna imagen de la Virgen, crear un ambiente de recogimiento con poca luz.

Las lecturas se pueden repartir de antemano entre los miembros de la familia, y se pueden intercambiar cada uno de los 4 domingos para que así todos participen activamente. Es significativo que el papel de Guía lo haga el Papá o ambos padres en conjunto.

Señal de la Cruz: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

  • Guía: “Nuestro auxilio es en el nombre del Señor”

  • Todos: “Que hizo el cielo y la tierra”

  • Lectura del primer Libro de Tesalonicenses (3,12-13)

    “Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos. Y que así os fortalezca internamente, para que, cuando Jesús, nuestro Señor, vuelva acompañado de todos sus santos, os presentéis santos e irreprensibles ante Dios nuestro Padre” Palabra de Dios

  • Todos: “Te alabamos Señor”.

  • Lectura de la Carta a los Filipenses (4,4-5)

    “Estén siempre alegres en el Señor; se los repito, estén siempre alegres. Que su mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca”. Palabra de Dios
  • Todos: “Te alabamos Señor”.

Se encienden tres velas, las dos primeras que se encendieron las semanas anteriores más la nueva vela

  • Guía: “Bendigamos al Señor”

  • Todos: (hacen la señal de la cruz) mientras dicen “Demos gracias a Dios”.

  • Guía: Recordamos la virtud de la Esperanza

    A Belén: La Virgen vuelve a viajar, lejos de su familia y amistades, obedece el mandato del emperador… En Belén ella y San José no encuentran sino rechazo. Todo parece salir muy mal… Por menos algunos matrimonios se han divorciado. Pero ellos no pierden la esperanza. 

    No hay Navidad sin sufrimiento, sin la prueba y la superación de los egoísmos. La esperanza cristiana lo vence todo. No es resignación negativa. Hace todo lo posible para hacer de las situaciones difíciles lo mejor. No pierde de vista a Dios que se hace presente en el corazón humilde y fiel.

Luego todos los miembros de la familia realizan un tiempo de silencio para interiorizar en todo lo leído. Después incluyen un tiempo de intercesión en donde piden por las necesidades de la familia y cada miembro, sus conocidos, la Iglesia y el mundo entero

  • Todos: Padre Nuestro y Ave María.

  • Guía: Oración final: Estás viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo; concédenos llegar a la Navidad, fiesta de gozo y salvación, y poder celebrarla con alegría desbordante. Por nuestro Señor Jesucristo.

  • Todos: “Amén”.