2018 Break En América Iglesia

La labor de los Delegados de la Palabra, es un semillero vocacional

Más de alguna vez hemos escuchado decir “Lo bueno debe continuar” y refiriéndonos a los Delegados de la Palabra de Dios;-DPD-sin duda alguna, este comentario se ajusta muy bien. Llegan con la palabra de Dios y la promoción vocacional a las comunidades, que a falta de sacerdotes; son tierras de misión laical.

Compromiso| Luego de su inicio en la Semana Santa del año 1966, con la participación de 17 campesinos en la zona Sur de Honduras, 52 años después y con la participación activa de aproximadamente 18 mil hombres y mujeres, tanto en la zonas rurales como de la ciudad; la labor de este movimientos laical en Honduras, continua generando el ofrecimiento de personas al servicio del pueblo de Dios con una vida consagrada, sacerdotal y religiosa.

MONSEÑOR HÉCTOR DAVID

Validación| Para el caso, Monseñor Héctor David García Osorio, Obispo de la Diócesis de Yoro; dijo a Suyapa Medios que a los 16 años de edad fue llamado a iniciar la formación como DPD en la Diócesis de Choluteca y luego “Por esa relación hermosa que se produce con la palabra de Dios y la comunidad, me generó una profunda relación con el Señor” y que después de varios años de formación como delegado y al ver la necesidad de sacerdotes que llegaran a las comunidades “Se generó en mí el deseo de  consagrar mi vida al servicio del pueblo de Dios”, expresó este obispo hondureño. Fue ordenado sacerdote hace 21 años y en el año 2014, fue consagrado como obispo de la Diócesis de Yoro.

ANGÉLICA CRUZ

Reciente| Luego de cinco años de servicio como Delegada de la Palabra de Dios, en las Aldeas y Caseríos del Municipio de Reítoca, en la Arquidiócesis de Tegucigalpa; Angélica Cruz recientemente ingreso como aspirante a una vida consagrada, en una orden religiosa nativa de Tegucigalpa, las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús. Cuanta esta joven que el ejemplo de sus padre, tras 17 años de compromiso como Delegado de la Palabra, le motivo para ingresar la formación como delegada y “por espacio de cinco años, fuí delegada, hasta que decidí ser religiosa”. Comenta Cruz, que luego de su llegada al convento, entre las comunidades donde servía como delegada, se integraran 10 jóvenes aspirantes a DPD.

La mayoría de los jóvenes que se forman como sacerdotes y las muchachas aspirantes a una vida religiosa en Honduras, han surgido de una familia de Delegados de la Palabra de Dios; o bien de su participación directa en las celebraciones de la palabra.