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Nunca dejan de fascinarnos, dice el Papa Francisco

En el marco del encendido del árbol de navidad y la inauguración del nacimiento en la Plaza San Pedro, el Papa Francisco dijo que “El pesebre y el árbol, símbolos fascinantes de la Navidad, puedan llevar en las familias y en los lugares de reunión un reflejo de la luz y de la ternura de Dios”, esto para ayudar a todos a vivir la fiesta del nacimiento de Jesús.

Este mensaje del Papa Francisco se hizo público después que recibiera en audiencia a las delegaciones de las regiones italianas Friuli Venecia Giulia y del Veneto que regalaron el pesebre y el árbol que decoran este año la Plaza de San Pedro.  El abeto rojo lo ha cedido la diócesis de Concordia-Pordenone y mide 21 metros de altura. Por otro lado, el pesebre, de 25 metros cuadrados, procede de la ciudad italiana de Jesolo y sus esculturas están hechas íntegramente de arena, siguiendo la tradición de los Dolomitas.

II ÁRBOL DE NAVIDAD 2018
El pesebre y el árbol, lucirán en la plaza hasta el 13 de enero de 2019, el día de la fiesta del Bautismo del Señor.

En su discurso, el Papa dijo que “el árbol y el pesebre son dos signos que no terminan nunca de fascinarnos” porque nos hablan de la Navidad y nos ayudan a contemplar el misterio de Dios hecho hombre para ser cercano a cada uno de nosotros”, menciono el pontífice.

El abeto que este año se ha colocado en la Plaza San Pedro proviene del bosque del Cansiglio y mide más de veinte metros, “simboliza a Dios que con el nacimiento de su Hijo Jesús ha bajado hasta el hombre para alzarlo a sí y elevarlo de las nieblas del egoísmo y del pecado”, dijo el Papa. “El Hijo de Dios asume la condición humana para atraerlo a sí hacerlo partícipe de su naturaleza divina e incorruptible”, añadió.

NACIMIENTO VATICANO 2018
Se utilizaron cerca de 20 metros cuadrados de arena para elaborar el peseble.

Además, el Santo Padre se refirió al pesebre colocado al centro de la Plaza realizado con la arena de Jesolo originaria de los montes Dolomitas. “La arena, material pobre, llama a la sencillez, la pequeñez y también la fragilidad -como dijo el Patriarca- con la que Dios se ha mostrado con el nacimiento de Jesús en la precariedad de Belén”, indicó.

“Que el pesebre y el árbol, símbolos fascinantes de la Navidad, puedan llevar en las familias y en los lugares de reunión un reflejo de la luz y de la ternura de Dios, para ayudar a todos a vivir la fiesta del nacimiento de Jesús”, animó el Papa.

Las luces son de bajo consumo para limitar el impacto ambiental, precisamente una de las mayores preocupaciones del Papa Francisco. Cabe señalar que el Patriarca de Venecia, Mons. Francesco Moraglia y el Obispo de Concordia-Pordenone, Mons. Giuseppe Pellegrini, también estuvieron presentes en la audiencia con el pontífice ante del encendido del árbol de navidad en la Plaza San Pedro..