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Con ácido sulfúrico atacan a un sacerdote mientras confesaba

Un sacerdote nicaragüense resultó con graves quemaduras en el rostro y otras partes del cuerpo cuando una mujer lo atacó con ácido mientras confesaba en la catedral de Managua. Según informó la arquidiócesis de Managua, el ataque se produjo este miércoles 5 de diciembre y el sacerdote Mario Guevara, de 59 años, “sufrió graves quemaduras” en el rostro, las manos y las piernas por el líquido, que también dañó su vestimenta. 
sacerdote de nicaragua atacado

El comunicado de la arquidiócesis indica que el padre Guevara “está estable y tranquilo”. El presbítero fue dado de alta del Hospital Vivian Pellas, donde fue trasladado por el vicario rector del templo, Padre Luis Alberto Herrera. El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, explicó que “las quemaduras, gracias a Dios, no son gravísimas y podrá someterse a un tratamiento en su casa”. 

El arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, luego de visitar al sacerdote en el hospital declaró a la prensa que la Iglesia lamenta este hecho “ya que los sacerdotes están al servicio de la población”. 

El purpurado consideró que este hecho es completamente ajeno a las represalias que ha sufrido la Iglesia en estos meses. Simplemente, dijo, hay personas fanáticas, o personas que están en contra del trabajo pastoral que realizan los obispos.

También afirmó que las autoridades están investigando a esta mujer, sobre todo, su condición psíquica, puesto que, como dijo el arzobispo, no es normal atentar así gratuitamente y de esta forma contra otra persona. Se sabe que es de nacionalidad rusa, que ingresó al el país hace algunas semanas. 

El ataque ocurrió mientras el padre Guevara estaba en el confesionario y la mujer se acercó y le lanzó el líquido que llevaba en una botella. 

La Policía Nacional de Nicaragua informó que la mujer fue identificada como Elis Leonidovna Gonn, de 24 años. Las autoridades detuvieron a la joven que portaba un pasaporte ruso y ahora realizan “las investigaciones pertinentes para el esclarecimiento de los hechos”. 

La mujer vestía una camiseta negra con la imagen de un bebé por nacer mostrando el dedo medio, algo que utilizan grupos proaborto por lo que algunos creen que Leonidovna sería una feminista radical.