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Santa Sede: a una tercera fase entran los diálogos ecuménicos entre la Iglesia Católica y la Iglesia Asiria de Oriente.

“Rezo para que los trabajos que está llevando a cabo, y  que en estos días entren en una tercera fase de estudio sobre eclesiología”, nos ayuden a recorrer otro trozo de camino más, hacia la meta tan esperada”, expresó el Papa Francisco con esta ocasión y agrego que espera el día “Cuando podamos celebrar el Sacrificio del Señor en el mismo altar”.

Además señaló el jerarca de la Iglesia Católica, compartimos efectivamente,  “El gran sufrimiento que se deriva de la trágica situación de muchos de nuestros hermanos y hermanas en el Medio Oriente, víctimas de la violencia” y, a menudo, obligados a abandonar las tierras donde siempre han vivido.  Lo anterior es parte del discurso del Papa Francisco con ocasión de su encuentro con  Su Santidad Mar Gewargis III, Catholicos-Patriarca de la Iglesia Asiria de Oriente.

La ocasión fue propocia para ser agradecidos con Dios, por las acciones ecuménicas que se dan entre la Iglesia Católica y  la Iglesia Asiria de Oriente. “Un motivo particular para dar gracias a Dios que tenemos en común es la Comisión para el diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Asiria de Oriente”, mencionó el anfitrión y Vicario de Cristo en Roma. Trasciende que hace apenas un año, la Santa Sede recibió a los miembros cristianos asirios de oriente con motivo de la firma de la Declaración Común sobre la “vida sacramental”.

Fruto de este diálogo ecuménico, este primer esfuerzo en común, muestra que las diferencias prácticas y disciplinarias no siempre son un obstáculo para la unidad, y que algunas diferencias en las expresiones teológicas pueden considerarse complementarias en lugar de conflictivas. “Rezo para que los trabajos que está llevando a cabo, y  que en estos días entren en una tercera fase de estudio sobre eclesiología”, nos ayuden a recorrer otro trozo de camino más, hacia la meta tan esperada cuando podamos celebrar el Sacrificio del Señor en el mismo altar, acoto el Papa Francisco en su mensaje.

II Papa Francisco con Patriarca Sirio
Después del encuentro privado el Papa Francisco y el Catholicos Patriarca Mar Gewargis III han rezado juntos en la capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico.

A continuación publicamos el discurso que el Santo Padre ha dirigido al Catholicos-Patriarca en el curso del encuentro.

Discurso del Santo Padre

Santidad,
queridos hermanos:

“Paz y caridad con fe de parte de  Dios Padre y del Señor Jesucristo” (Efesios 6:23). Con las palabras del apóstol Pablo, os saludo y, a través de vosotros, a los miembros del Santo Sínodo, a los obispos, al clero y a todos los fieles de la querida Iglesia Asiria de Oriente.

Han pasado dos años desde nuestro primer encuentro, pero mientras tanto, he tenido la alegría de encontrarme nuevamente con Su Santidad el pasado 7 de julio en Bari, con motivo de la Jornada de reflexión y oración por la paz en el Medio Oriente, también muy deseada por Usted. Compartimos, efectivamente,  el gran sufrimiento que se deriva de la trágica situación de muchos de nuestros hermanos y hermanas en el Medio Oriente, víctimas de la violencia y, a menudo, obligados a abandonar las tierras donde siempre han vivido. Recorren la via crucis siguiendo las huellas de Cristo y, aunque pertenecen a diferentes comunidades, establecen relaciones fraternas entre sí, convirtiéndose para nosotros en testigos de  unidad. Por el final de tanto sufrimiento rezaremos juntos esta tarde, invocando del Señor el don de la paz para el Medio Oriente, especialmente para Irak y Siria.

Un motivo particular para dar gracias a Dios que tenemos en común es la Comisión para el diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Asiria de Oriente. Hace apenas un año tuve la alegría de dar la bienvenida a sus miembros con motivo de la firma de la Declaración Común sobre la “vida sacramental”. Esta comisión, fruto del diálogo, muestra que las diferencias prácticas y disciplinarias no siempre son un obstáculo para la unidad, y que algunas diferencias en las expresiones teológicas pueden considerarse complementarias en lugar de conflictivas. Rezo para que los trabajos que está llevando a cabo, y  que en estos días entren en una tercera fase de estudio sobre eclesiología, nos ayuden a recorrer otro trozo de camino más, hacia la meta tan esperada cuando podamos celebrar el Sacrificio del Señor en el mismo altar.

Este camino nos empuja hacia adelante, pero también exige mantener siempre viva nuestra memoria, para dejarnos inspirar por los testigos del pasado. Este año, tanto la Iglesia Asiria de Oriente como la Iglesia Caldea celebran el séptimo centenario de la muerte de Abdisho bar Berika, Metropolitano de Nisibis, uno de los escritores más famosos de la tradición sirio oriental. Sus obras, especialmente en el campo del Derecho Canónico, siguen siendo textos fundamentales de vuestra Iglesia. Me alegro de la participación de Su Santidad, así como de los distinguidos miembros de su delegación, en la conferencia internacional organizada en esta ocasión por el Pontificio Instituto Oriental. ¡Qué el estudio de este gran teólogo contribuya a dar a conocer mejor las riquezas de la tradición siria y a recibirlas como un don para toda la Iglesia!.

Su Santidad, queridísimo hermano, con afecto, deseo expresar mi gratitud por vuestra visita y por el don de orar juntos hoy, haciendo nuestra la oración del Señor: “Que todos sean uno […] para que el mundo crea” (Jn. 17, 21).