2018 Educación Familia Noticias

Francisco: “¡Falta agua pero sobran armas! Una vergüenza para la humanidad”

Inició hoy jueves 8 de noviembre en la pontificia Universidad Urbaniana de Roma, La Conferencia Internacional “La gestión de un bien común: el acceso al agua potable para todos “desafortunadamente, en muchos de los países donde las personas no tienen acceso regular al agua potable, ¡no faltan el suministro de armas y municiones que continúan deteriorando la situación! Lamento el Papa Francisco.

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El Santo Padre señaló que “en muchas partes del mundo, nuestros hermanos y hermanas no pueden tener una vida digna, debido precisamente a la falta de acceso al agua potable, las dramáticas estadísticas de la sed, especialmente la situación de aquellas personas que enferman y que a menudo mueren a causa del agua insalubre, es una vergüenza para la humanidad del siglo XXI”.

En su mensaje, difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Papa Francisco advirtió: “La corrupción y los intereses de una economía que excluye y mata prevalecen demasiado a menudo sobre los esfuerzos que, de forma solidaria, deberían garantizar el acceso al agua. Las estadísticas de la sed requieren voluntad y determinación, y todos los esfuerzos institucionales, organizativos, educativos, tecnológicos y financieros no pueden disminuir”.

Francisco recordó sus consideraciones sobre este tema que ya propuso tanto en la encíclica Laudato si’, como en su reciente mensaje con motivo de la Jornada de Oración por el Cuidado de la Creación y espera que “quienes intervengan y participen en esta Conferencia  puedan compartir en sus respectivos campos profesionales  y políticos la urgencia, la voluntad y la determinación necesarias”.

 El Papa Francisco recordó que “la Santa Sede y la Iglesia están comprometidas en favor del acceso al agua potable para todos. Este compromiso se manifiesta en muchas iniciativas, como la creación de infraestructuras, la formación, los llamamientos, la asistencia a poblaciones en peligro cuyo suministro de agua está comprometido, incluidos los migrantes, y la llamada a ese conjunto de referencias éticas y de principios que brotan del evangelio y de una antropología saludable”, indicó.

“Desde el punto de vista de la fe, -añadió seguidamente- en cada hombre sediento percibimos la misma imagen de Dios. Esta Conferencia involucra oportunamente a exponentes de diferentes credos y culturas; nunca debe descuidarse la doble dimensión espiritual y cultural del agua, ya que es fundamental para plasmar el tejido social, la convivencia y la organización comunitaria”. 

La conferencia internacional, organizada por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, en colaboración con las embajadas acreditadas ante la Santa Sede de Francia, Italia, Mónaco y los Estados Unidos, se propone reafirmar la necesidad absoluta y urgente de un compromiso general para garantizar a todos y en cualquier situación el acceso al agua potable y expresar la preocupación de la Iglesia por el sufrimiento y el malestar de los que están excluidos del disfrute de este bien fundamental para la vida.