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“De frente a una cajita, me encontré con Dios”

Gloria Marina Flores, Coordinadora Arquidiocesana de Cursillos de Cristiandad

Un corazón convertido, es un corazón desprendido y nuestra Iglesia pasa por muchas dificultades, debemos ayudar.

Creció en el ambiente cálido de una familia cristiana, la primera niña de entre los 11 hermanos de Papá y Mamá. El rigor de la crianza de sus progenitores, especialmente de su madre le ayudó a forjarse como profesional en el área de Recursos Humanos y como San Pablo, en un saz; fue derribada de su ateísmo para convertirla en un apóstol cursillista y de colores; servir al Reino de Dios como Soldado Adorador del Santísimo (SAS).

¿Quién es usted?

Soy Gloria Marina Flores Naira, una mujer con muchos ideales y compromisos, especialmente desde que conocí al Señor hace 35 años. Una madre de familia quien procreó tres hijos varones de nueve embarazos que tuve. Soy una profesional dedicada a mi trabajo, en el área de recursos humanos en donde mi mayor servicio, es velar por las personas; especialmente su ser humano.

¿Cómo fue su niñez?

Fue una niñez alegre, en la escuela me desarrolle muy bien; iba en la mañana y por la tarde, jugué y disfruté mucho ese tiempo de mí vida. Fui una niña deseada, la primera de Papá y Mamá y siempre estuve acompañada por ellos; fueron estrictos especialmente mamá, en eso sí; me parezco un poco a ella.

¿Cómo transcurre su adolescencia?

Pues ya hubo un cambio, otros ideales. Estudie en el Instituto Central. Era líder estudiantil, una de las luchas en la calle fue que se construyera el edificio ahí en donde está ahora. En ese momento fue convencida de ser parte del partido clandestino Comunista Marxista-leninista y al ingresar a la universidad seguí en la misma vida del partido y las luchas sociales.

¿Cómo era eso de participar en el partido clandestino?

Pues era un proceso de aprender, nos enseñaron bastante filosofía, la teoría y también la práctica, mis ideales eran por los pobres con muchas inquietudes sociales y me preguntaba si Dios existiera ¿Por qué existe tanta miseria en este mundo, porque existe tanto pobre?; siempre echándole la culpa a Dios.

¿Cómo vino el cambio?

En mi cursillo de cristiandad; pero que no fue fácil. El jueves que entramos planifique mi escape, pues no estaba obligada a estar ahí. Pase la primera noche horrible, no dormí bien; por la mañana me iba escapar tenía claro donde estaba la puerta para salir y al ir hacia ella, me sale el Padre Casal Calviño guía espiritual de ese cursillo, me dijo mi nombre completo, eso me llamó la atención, Gloria Marina; para dónde vas? y entonces le dije disculpe padre me voy a escapar de este lugar; inteligente y muy cauteloso me dice espérate yo te voy abrir la puerta cuando corresponda pero vamos allá va pasar algo bonito y después te vas.

¿Qué pasó?

Esa noche, estuvimos hablando como una hora y media al final recuerdo que me dijo y nunca se me olvida mira Gloria Dios te está esperando a ti y murió en una cruz por ti así con los brazos abiertos y así te está esperando, para mí fueron palabras que me cuestionaron. Luego de una discutida confesión al recibir la absolución, sentí algo interno; no sabía que era, ahora sé que fue la gracia de Dios.

¿Hubo otros detalles?

Si, fuimos  a mi misa en la noche y seguía los dilemas internos y cuando nos llevaron a la capilla me quedé ante la cajita, no sabía que se llama Sagrario y le dije; Señor dice el padre que tú eres Dios, que existes y estás en esa cajita y si estás ahí me quiero encontrar contigo. Ahí tuve mi encuentro con Dios muy profundo, llore, brame como digo yo., por primera vez a los pies del santísimo y ahí me encontré con Dios y por eso ahora soy Soldado Adoradora del Santísimo.

¿Cuál es la importancia de Dios en la familia?

Es lo más importante, sin Dios no funciona. Debe ser nuestro ideal, el camino, la fuente, la luz; es todo y alrededor de él, debe girar nuestra vida y si no tenemos esa luz perdemos la dirección y pone en peligro la familia.

DATOS DE CONOZCA

Hija de Blanca Rosa Naira Valladares de Flores y Juan Flores Barahona. Su niñez la vivió en la Col. Obrera de Comayagüela. Es madre de tres hijos varones, hace 35 años tuvo su encuentro con el Señor, es coordinadora del Movimiento Cursillo de Cristiandad en Tegucigalpa.