2018 Iglesia Sin categoría Testimonios de Fe

“Nino” Sacchi: un sacerdote consagrado por los más pobres

Pertenece a la orden de los Somascos. Conoció a San Pablo VI en la Diócesis de Milán

Manuel de Jesús Cerrato

www.suyapamedios.com

El Padre Gaetano Saccchi conocido como “Nino” recién ha cumplido 72 años de edad, nació en Italia cerca de Somasca, de la ciudad de Malmadrea cerca de Milán. Descendiente  de una familia de cuatro hermanos que están vivos, realizó sus estudios de sacerdocio en la Diócesis de Milán, donde conoció a San Pablo VI, “Yo era un niño cuando él vino a visitarnos como Arzobispo de mi ciudad.

El presbítero manifestó que tuvo una infancia feliz “fui acólito desde muy pequeño, cuando todavía no podía alcanzar el altar, pero ya estaba sirviendo en la Iglesia. Fue allí donde maduré y encontré la vocación y me hizo entrar al seminario para seguir el camino que conocía a través de mi tío, que era sacerdote”.

Experiencia El sacerdote sostuvo que inició su experiencia a los once años entró al Seminario Menor de Milán. Ese era un tiempo donde florecían las vocaciones ya que habían más de cien jóvenes que querían ser sacerdotes y servir al Señor; los sacerdotes Somascos le aconsejaron la vida religiosa pues nunca se le abrieron las puertas en el seminario diocesano, ellos le ofrecieron un trabajo que realizaban con niños, los pobres y los huérfanos entonces “dije que sí, porque me gustó servir al Señor así entre con los Somascos”.

El Padre “Nino” recuerda que “fue precisamente con los huérfanos que estuvo y luego en la comisión diocesana de promoción de las vocaciones, donde les enseñaba a los y las jóvenes que si el Señor llama hay que ir; fue cuando mis superiores me dijeron que tenía que venir a Centroamérica precisamente a Honduras, tuve que hacer lo que les decía a los demás”.

Misión Al llegar a Honduras, inició su misión visitando a los niños del Hogar diamante, sirviendo para prepararlos en la catequesis y las confirmaciones, “en la Ciudad Blanca apoyé al hermano Nelson quien recogía a los últimos de la sociedad, los abandonados, alcohólicos y algunos que eran abandonados en los hospitales y los enfermos mentales, también se les formaba en la parte espiritual para la realización de los sacramentos”.

Asimismo, destacó el trabajo misionero, si llovía utilizaba el carro sino en la motocicleta, con el espíritu de San Jerónimo Emiliani, visitaba las aldeas los fines de semana acompañado por las hermanas de Marilam. “La misión la he realizado en Honduras, El Salvador y Guatemala y ya tengo siete años de haber retornado a Honduras como párroco de la comunidad San Juan Bautista, donde atiendo a las comunidades Neo- catecúmenas, Renovación Carismática, Pequeñas Comunidades, Pastoral Juvenil y a toda la feligresía.

Opiniones

Abrahám Gálvez

Servidor

“El Padre Nino es una persona incansable, no tiene problemas con la edad, sin padecimientos, siempre está dispuesto a servir, es capaz de hacer las misas que sean necesarias, confesar a la hora que se le necesite, la verdad lo considero un auténtico pastor para nosotros”.

 

Sonia Méndez

Neo catecúmena

“Es una persona entregada, es un buen pastor, nos sentimos acogidas por él como cabeza de esta Iglesia, atiende todas las realidades de la parroquia por igual y siempre está dispuesto para ayudar al necesitado, es muy especial, tiene un carácter dulce y muy amigable”.

 

Douglas Andrade

Catequista

“El Padre Nino para nosotros es como un padre, verdaderamente un gran pastor y realmente ha acogido a toda su feligresía con mucho amor en esta parroquia, es un hombre que se entrega, que se da por su gente y todo eso ha generado un gran cariño por parte de todos nosotros”.

 

Victoria Gálvez

Acólita

“Él es un pastor muy entregado, tranquilo, es un buen padre, servicial con todos, nos hace sentirnos entregados más en lo que hacemos, en la Iglesia no tiene diferencias con nadie, comprensible y dispuesto a colaborar con los más necesitados y la visita a los enfermos”.

 

1 Honduras

“Los superiores me dijeron: necesitamos que vayas a Centroamérica específicamente  Honduras. Que podía decir, yo también tengo que hacer lo que les decía a los a los jóvenes en promoción vocacional y me dije si el Señor me llama hay que ir y aquí estoy”.

 

2 Obras

Los Somascos no pueden vivir sin hacer obras, sobre todo atender a los huérfanos tal como lo hacía su fundador Jerónimo Emiliani, quien estuvo en medio de ellos como Jesús, lavándoles los pies en los últimos días de su vida.

 

3 Misión

Vino por primera vez en el año de 1983 inició su misión en la Comisión Vocacional Arquidiocesana, también celebraba en el Hogar Diamante atendiendo niños huérfanos y en la Ciudad Blanca atendiendo a personas en la parte espiritual.