Editorial

Acabar con la violencia

Editorial del Domingo 14 de Octubre de 2018
Acabar con la violencia
El Señor Jesús también sufrió los efectos de la violencia. Él enseñó que es en el corazón humano donde se enfrentan la violencia y la paz. El mensaje de Cristo da una respuesta positiva contra la violencia: el amor incondicional de Dios que acoge y perdona.

La Jornada Mundial de la Paz, se celebra cada 1 de enero. Este evento fue una iniciativa del Beato Pablo VI, quien en 1968 expresaba en el primer mensaje: “Ha aparecido finalmente con mucha claridad que la Paz es la línea única y verdadera del progreso humano” A la vez acentuó “que las controversias internacionales se pueden resolver por los caminos de la razón” es decir por medio de negociaciones fundadas en el derecho, la justicia y la equidad,
En la Encíclica “Pacem in Terris” su antecesor, el Papa Juan XXIII exaltaba el sentido y deseo por la Paz, fundada sobre la verdad, sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el amor.
Estas frases emitidas por pontífices anteriores, el Papa Francisco las considera como que si fueran dichas, para explicar las situaciones que estamos viviendo en la actualidad.
Al reflexionar sobre el tema ha expresado: “La no violencia es un estilo de política para la paz”. Para lo cual sugiere que los sentimientos humanos y valores personales más profundos de cada uno, deben estar conformados a la no violencia. Que el amor mutuo y la no violencia deben servir de guía, siempre que se ejerciten los procesos de relaciones interpersonales, sociales e internacionales
Y agrega el Papa; “Porque cuando el que ha sufrido la violencia rehúsa vengarse, se vuelve protagonista creíble, en los procesos no violentos de construcción de la paz”.
El Papa expresa que los conflictos bélicos que existen en la actualidad equivalen a una “guerra mundial por partes”. Lo comprueban: los enfrentamientos bélicos que existen en diversos países y continentes; el terrorismo, la criminalidad y los ataques armados impredecibles, los abusos contra los emigrantes y las víctimas de la trata de personas.
Todo lo descrito son acciones del mal, y por lo tanto, no producen ningún fruto que dignifique a la persona humana: Es lo que actualmente se vive en Honduras donde existe un severo brote de violencia criminal, que está destruyendo las vidas de miles de personas. Especialmente están involucrados muchos jóvenes, que desempeñan los roles de víctimas, pero también de victimarios.
El Señor Jesús también sufrió los efectos de la violencia. Él enseñó que es en el corazón humano donde se enfrentan la violencia y la paz. El mensaje de Cristo da una respuesta
positiva contra la violencia: el amor incondicional de Dios que acoge y perdona; enseñó también que hay que amar a los enemigos; poner la otra mejilla; recorrió el camino de la no violencia hasta llegar al suplicio de la cruz, mediante la cual construyó la paz y destruyó la enemistad.
Por ello, tendrá paz quien acoge en su corazón, la verdad y la luz de Jesús. Ese es quien reconoce su propia violencia y se deja curar por la misericordia de Dios, convirtiéndose en instrumento de reconciliación. La no violencia no es un simple comportamiento táctico de los cristianos, sino que es una forma de ser discípulo de Jesús. Es la actitud de quien cree verdaderamente en el amor de Dios y en su poder, sin miedo para enfrentar el mal, armado únicamente del amor y la verdad. Se trata de responder el mal con el bien, rompiendo la cadena de la injusticia.
El mismo Señor Jesús nos dejó un programa de acción en el Sermón de la Montaña, donde expresó 8 “Bienaventuranzas” que señalan la figura de una persona, que tenga bondad en su corazón, y que sea auténtica y sincera con quienes le rodean..
Es el desafío de construir la familia, la sociedad, la comunidad y la empresa de la que son los responsables., con el estilo de los trabajadores por la paz. Desafío de dar muestras de misericordia; rechazando descartar a las personas; dañar el ambiente y querer vencer a cualquier precio”.
Como afirmara el Señor Jesús: “Bienaventurados los que trabajan por la Paz…serán llamados hijos de Dios”.