2018 Educación Familia

Los jóvenes de esta generación son afectados por el cambio de época

Desde los avances de lo que ha tratado el Sínodo de los obispos que se realiza en Roma sobre jóvenes, fe y discernimiento vocacional, el Cardenal Aguiar Retes, Arzobispo de Ciudad de México y que fue presidente del Celam 2011-2015 plantea tres grandes puntos, enfatizando la importancia de la sinodalidad.

En primer lugar indica que “Hay un cambio de época, hay una transformación constante. Toda generación juvenil tiene de ordinario el grande esfuerzo para adaptarse a la cultura que le toca vivir. Esto requiere una cultura estable.” 

CARDENAL RETES
El Cardenal Aguiar Retes, Arzobispo de Ciudad de México con el Papa Francisco

La inestabilidad de la cultura y las distintas escalas de valores que hay, que hace que lo que para unos, algo sea malo y para otro eso mismo considerado bueno, afecta y crea confusión a los jóvenes y a los adolescentes.Hay por tanto, confusión en los adolescentes, para saber qué les ayuda y qué les afecta.

En segundo lugar: “La Iglesia ante el cambio de época como el que vivimos necesita replantearse su forma de actuar para cumplir su misión. El Papa Francisco, recuerda que el Concilio Vaticano II, planteo el camino: la colegialidad: poner en común la visión que se tiene como Iglesia, desde los distintos continentes, ver los fenómenos que suceden, ver la realidad en conjunto permite encontrar solidariamente caminos y ayudar a adolecentes a jóvenes y familia”.

Ese es el camino acertado requerido en este momento de la historia que se está viviendo. Este es el sentido del Sínodo que se realiza, pensar, buscar y discernir colegiadamente.

En tercer lugar, el Cardenal Aguiar Retes reflexiona sobre las grandes líneas, preguntándose: ¿Cuáles son las grandes líneas que hay que ver? Para ello _recuerda que el papa lo dijo_ es necesario usar mente, brazo y corazón.

La iglesia quiere _afirma el Cardenal Aguiar_ en el camino solidario, dar la mano. La iglesia está descubriendo en lo que se está haciendo en el campo de ayuda al pobre, migrante, al esclavizado, al secuestrado, al que es víctima de trata, la relación que permite descubrir lo que daña y poner brazos mentes y corazón para construir el bien. Desde la colegialidad se construye el bien y se ayuda a descubrir ese bien”. Concluye el Cardenal Mexicano.

Escucha, empatía y diálogo, es lo que la Iglesia en el Sínodo se viene planteando como camino a seguir.

En Latinoamérica, continente en el que la vida no está asegurada para la mayoría de la población joven, lo de cada día es vital, pues el desempeño y el esfuerzo de la vida está dirigido a asegurar el cada día en medio de realidades que ofrecen mundo duros,  con pocas oportunidades para los jóvenes.