Arquidiócesis

Un misionero debe ser eficaz al hablar de Cristo

La misión es una poderosa predicación evangélica, que busca llevar al encuentro con Cristo vivo.

Epifanio López| http://www.suyapamedios.com
La misión de la Iglesia es revelar a Jesucristo y su Evangelio a los que no los conocen y es el programa fundamental de la Iglesia que nació en Pentecostés. Todo el Nuevo Testamento, y de manera especial los Hechos de los Apóstoles, testimonian el momento privilegiado, y en cierta manera ejemplar, de este esfuerzo misionero que se realizará después en toda la historia de la Iglesia, Sostiene Sor Gladis Medina religiosa hondureña Misionera del Sagrado Corazón de Jesús. Expresa esta religiosa “Contamos con una gama infinita de medios, para evangelizar y los cristianos tenemos enfrente una muchedumbre que necesita del Evangelio” que tiene derecho a él, pues Dios quiere que todas las personas se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”, afirma la hermana Medina.

Visitar a un enfermo
Es un acto solidario de amor al hermano en el que reconocemos la presencia de Dios. San Ignacio decía: “El amor se manifiesta a sí mismo en obras más que en palabras”

Rezar el santo Rosario
Piadosa oración, se medita en la Vida de Nuestro Señor. Decía San Luis María Grignión de Montfort. “No encuentro otro medio más poderoso que rezar el Santo Rosario.

Perdona a los que te han ofendido
El perdón nace de la bondad natural de la persona, es un proceso que se da inicio en el momento que decides perdonar, es una actitud de quien desea la paz.

Alegres
Nos dice Dios a través del apóstol Pablo estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. Compartir la alegría, que nada ni nadie la podrá quitar, es el amor de Cristo en nosotros más grande que cualquier dificultad.

Humildad
Esta humildad transformará nuestras relaciones sociales al hacernos más comprensivos con los defectos de nuestro prójimo si pensamos que Dios nos ha perdonado tanto a nosotros. La humildad no nos dejará ver la paja en el ojo ajeno, sino que nos centrará en la viga que tenemos atravesada en el nuestro.

Escuchar
Escuchar tiene un especial sentido de prestar atención, de atender. Escuchar implica un compromiso con el que nos habla, es hermano. Jesucristo nos da una bienaventuranza en su palabra con referencia al que vive la palabra de Dios. “Dichosos más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen”.

Santísimo
Dios, de manera concreta y real, te espera en el sagrario y en cualquier momento le puedes visitar. Orar ante el Santísimo Sacramento es hablar de tú a tú con la persona querida. Demostremos a Jesús Sacramentado que le amamos visitándolo. Él dijo “Yo soy el pan de vida el que viene a mí no pasara hambre”.

Oración
Por lo menos cinco minutos al día, pues orar es buscar a Dios, es alimento espiritual del cristiano, es darnos una oportunidad, es ponernos en contacto con Él. Santa Teresa dijo en una ocasión: “Orar es hablar de amor con alguien que nos ama”. Jesús ora a su padre, un Padre todo amor y un Hijo todo obediente.

Corregir
Que surja desde el respeto más profundo, desde actitudes positivas, desde comportamientos educados en el contexto de la fe y caridad “Si tu hermano te ofende ve y corrígelo tú y el a solas si te escucha has ganado a tu hermano. Esto es tener actitud de delicadeza prudencia humildad y caridad con el hermano.

“La fe es caer en la cuenta de que él vive e intervenir en nuestra historia; para que salgamos al encuentro del otro”
Francisco
Papa