Arquidiócesis

La Tau: el símbolo franciscano de la unidad y la solidaridad

El sentido de su uso se remonta al pasaje bíblico de Ezequiel. Es un signo de conversión, penitencia y pertenencia a Dios.

Eddy Romero.  http://www.suyapamedios.com
La Tau «T» es la última letra del alfabeto hebreo. Decimonona letra del alfabeto griego, que corresponde a la que en el nuestro se llama «te». Pero es también una señal o signo, todo un símbolo. San Francisco de Asís, profesaba una gran devoción a este signo y lo utilizaba mucho. Cada carta, en cada lugar, firmaba con una Tau.

Signo Este símbolo, fue adoptado por él y heredado a toda su familia espiritual. “Es una fraternidad universal muy hermosa. Es la cruz, pero también es signo de estar en un movimiento que defiende la fraternidad, el amor, la ecología, la defensa de la Casa Común como dice el Papa Francisco”, dijo Fray Trino Espinal, sacerdote franciscano asignado a la parroquia Dulce Nombre de Jesús en Culmí, Olancho. Monseñor Miguel Lenihan, Obispo de La Ceiba indica que cuando un franciscano mira a alguien con la Tau “inmediatamente surge una relación de amistad y también una relación espiritual con esa persona, porque pertenecemos a esta gran congregación. Somos hijos de San Francisco de Asís”.

Sentido Según Fray Carlos Mejía, párroco de la Iglesia Inmaculada Concepción de Comayagüela “La tau está escrita en el libro de Ezequiel como signo de salvación, la cruz es siempre un signo de salvación, es importante no verla como un amuleto, no verla como una herramienta o algo decorativo, es un signo de minoridad que, si tú lo portas, te identificas con él y quieres pedirle al Señor siempre que te haga humilde” Portar este signo es vivir una fraternidad universal. “Es la cruz, pero también es signo de estar en un movimiento que defiende la fraternidad, el amor, la ecología, la defensa de la Casa Común como dice el Papa Francisco” añade Fray Trino.

Pertenencia Aunque muchos grupos, movimientos y personas usan la Tau, cuando se observa a alguien que la porta, inmediatamente se le relaciona con los franciscanos, por la pertenencia que tienen con este signo. La Tau no es un amuleto mágico, no es un fetiche, ni mucho menos un juguete cualquiera y no da buena suerte ni hay que colgarlo porque “es de buena suerte”. Es un signo que nos evoca la cruz de Jesús, el sacrificio más grande de amor. Es un símbolo de poderosa protección contra el mal y como un signo de conversión, penitencia, elección y protección. La Tau es un signo de paz, “incluso en el mundo protestante y en el mundo musulmán, la Tau tiene una connotación importante porque es un símbolo de unidad y solidaridad.” Concluye Fray Trino.

“Cuando vemos a alguien llevando este signo, sabemos que son franciscanos y nos identificamos inmediatamente con ellos, tenemos la misma espiritualidad”
Miguel Lenihan
Obispo

OPINIONES
Fray Trino Espinal
Sacerdote franciscano
• “ La Tau como el hábito franciscano y el saludo de paz y bien es algo que viene del tiempo de San Francisco. Tomó el signo de la Tau de la Biblia en el libro de Ezequiel. Adoptó ese signo para la Orden. El hábito es ancho, es una Tau completamente, significa una cruz. Desde allí la usamos como un signo propio y esto indica en todo el mundo, que donde hay una Tau, también estamos los franciscanos.

Fray Carlos Mejía
Sacerdote franciscano
• La Tau es el signo franciscano que nos reconoce, es un signo de minoridad, por eso Francisco firmaba con una Tau, quería ser menor entre los menores y es una cruz porque no hay mayor ejemplo de minoridad que Jesús crucificado. La utiliza todo aquel que se identifica con nuestro carisma y aquel que la utiliza, también debe sentir y, sobre todo, debe buscar el vivir este carisma de minoridad.

Alex Flores
Franciscano seglar
• “La Tau es un signo franciscano utilizado por San Francisco para firmar sus escritos, es signo de humildad y sencillez. Representa la cruz de Cristo y en la biblia en el libro se Ezequiel se dice que se marque con ellas a las personas que sufren. A mí me recuerda a Cristo, y que debo ser humilde y sencillo y me llama a ver el dolor de los más necesitados, a acercarme al necesitado y ayudarlo.