2018 Break En América Familia Iglesia Internacionales Noticias

A ejemplo del Padre Hurtado anciana dedica su vida a la gente sin hogar

Elena Donaire, de 87 años de edad, todos los miércoles en la noche sale de su casa a hacer apostolado a quienes viven en la calle en Santiago de Chile, una misión que nació de una promesa que hizo a San Alberto Hurtado de servir según su ejemplo.

Los otros voluntarios la llaman la “abueli”, desde hace 40 años participa en el proyecto “La Ruta de la Calle” del Hogar de Cristo. Lo primero que hace es preparar los panes, hervir el agua y organizar la ropa de abrigo que se entregará a las personas que lo necesiten. Cuando ya está listo, los voluntarios emprenden camino.

La anciana es la primera en bajar del furgón para iniciar el servicio. Muchos que viven en la calle que ya la conocen la saludan con cariño y la llaman “mamita querida”.

DOÑA ELENA CON LOS COLABORADORES.

Recientemente Elena explicó que su misión tiene su raíz en su amistad con San Alberto Hurtado, fundador del Hogar de Cristo, a quien antes de morir “le prometí seguir sirviendo a la gente, tal como lo hacia él”.

“Ese es el motivo más grande que tengo para seguir ayudando, esto es mi alegría. Yo voy a salir a la calle a ayudar hasta que el de arriba me llame. Yo sé que si él estuviera vivo, estaría aquí en la calle ayudando conmigo, me gustaría estar al lado de él”, aseguró.

Elena señaló que al recordar al santo jesuita, “él era una persona seria para sus cosas, pero cuando había que sonreír siempre estaba siempre estaba allí con nosotros. Le encantaba compartir con la gente, sobre todo con los niños, los trataba con tanto amor y cariño que me emociona hasta el día de hoy recordar esos momentos. No he podido conocer a una persona tan buena y tan comprometida como él”