2018 Break Familia Iglesia

Teología de la ternura: “dirigida a Dios, tomando al hombre de la mano”

El Papa Francisco exhortó a buscar la teología en camino: una teología que “con dinamismo se dirija a Dios, tomando al hombre de la mano”, una teología no narcisista, sino encaminada al servicio de la comunidad”.

El Papa Francisco explicó que aunque “teología” y “ternura” parecen dos palabras distantes, en realidad, “nuestra fe las vincula inextricablemente”. La teología esta llamada, ha matizado a comunicar la “concreción del Dios amor , y la ternura es un buen “existencial concreto”, para traducir en nuestros tiempos el afecto que el Señor nutre por nosotros.

Con esta relación ha comenzado el Santo Padre su discurso a los participantes en el congreso “La teología de la ternura en el Papa Francisco”, que tendrá lugar en Asís del 14 al 16 de septiembre de 2018, y que ha recibido esta mañana, 13 de septiembre de 2018, en el Vaticano.

el papa con los niños

La teología, de hecho, no puede ser abstracta, si fuera abstracta sería ideología porque surge de un conocimiento existencial, nacido del “encuentro con el Verbo hecho carne”, ha explicado el Santo Padre.

En esta línea, ha dicho que el amor de Dios “no es un principio general abstracto, sino personal y concreto, que el Espíritu Santo comunica íntimamente”. Él, en efecto, alcanza y transforma los sentimientos y pensamientos del hombre, ha aclarado el Pontífice.

El Papa ha planteado a los teólogos esta pregunta “¿Qué contenidos podría tener entonces una teología de la ternura? Y enumera dos: la belleza de sentirnos amados por Dios y la belleza de sentir que amamos en nombre de Dios.

Sentirse amado apuntó significa aprender a confiar en Dios, a decirle, como quiere: “Jesús, confío en ti”. Es un mensaje que nos ha llegado más fuerte en los últimos tiempos, según Francisco: del Sagrado Corazón, del Jesús misericordioso, de la misericordia como propiedad esencial de la Trinidad y de la vida cristiana.

En el sentido que podemos amar. En este contexto, El Papa enlaza con el concepto de sentir que podemos amar: “cuando el hombre se siente verdaderamente amado se siente incluido a amar”.

El Santo Padre recordó que la ternura es el primer paso para superar el replegarse en uno mismo, para salir del egocentrismo que desfigura la libertad humana lejos de reducirse al sentimentalismo.