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Francisco en Santa Marta: Débiles sí, pero no hipócritas

En la Misa diaria que celebra el Papa en la capilla de la Casa Santa Marta explicó que hay una gran diferencia entre el hombre débil y el hipócrita. Explicó que el hombre débil es humilde: reconoce sus pecados. El hipócrita, en cambio, no quiere cambiar su mala conducta. En realidad, es tibio.

cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-2Las personas que Pablo condena, dijo el Papa, “son personas tibias, inmorales, que simulan, formales, hipócritas”. Y reitera: “La llamada de Jesús es una llamada a la novedad”.

“Alguien puede decir: ‘Pero, padre, somos débiles, somos pecadores…’ – Ah, eso es otra cosa. Si tu aceptas que eres pecador y débil, Él te perdona, porque parte de la novedad del Evangelio es confesar que Jesucristo vino para el perdón de los pecados. Pero si tú, que dices ser cristiano, convives con estas novedades mundanas, no, esto es hipocresía. Esa es la diferencia. Y Jesús nos había dicho en el Evangelio: ‘Tengan cuidado cuando les digan: el Cristo está allí, está allí, está allí…’. Las novedades son estas: no hay salvación con esto, con esto…”. Cristo es uno solo. Y Cristo es claro en su mensaje”.

El Papa recordó que la hipocresía no es novedad. San Pablo ya se la recriminaba a algunas comunidades cristianas de los primeros tiempos de la Iglesia.  “La novedad del Evangelio, la novedad de Cristo no es solamente transformar nuestra alma; es transformar a todos nosotros: alma, espíritu y cuerpo, todos, todo, es decir, transformando el vino – la levadura – en odres nuevos, incluso todo. La novedad del Evangelio es absoluta, es total; nos lleva a todos, porque nos transforma desde dentro hacia fuera: el espíritu, el cuerpo y la vida cotidiana” dijo.

“Y mucha gente intenta vivir su cristianismo ‘de las novedades’: ‘Pero hoy, se puede hacer así; no, hoy se puede vivir así…’ ‘Y estas personas que viven de las novedades propuestas por el mundo son mundanas, no aceptan toda la novedad. Hay una confrontación entre ‘la novedad’ de Jesucristo y ‘las novedades’ que el mundo nos propone para vivir”.