Familia

La familia es la clave principal de la educación en valores

El amor a la Patria es un valor cívico que se aprende en primer lugar en el hogar, luego se nutre en la escuela y se va perfeccionando hasta que llegamos a ser personas útiles a la sociedad.Delfina Janeth Lagos | http://www.suyapamedios.com
El mes de septiembre es una época del año, donde se demuestra ese amor a la Patria, se celebra con respeto un aniversario más de independencia. Pero más allá de practicar ese amor y respeto que son parte de los valores cívicos, morales, en este tiempo es ponerlos en práctica tanto en la familia como en la sociedad, ya que cada valor es parte del desarrollo, de la educación de cada individuo.
Hay muchas frases de la sociedad que dicen “Se han perdido los valores” cuántas personas las han escuchado, pero más que un dicho es una realidad y que debemos de hacer conciencia y ponerlos en práctica, es una responsabilidad de todos así lo recalca Suyapa Cálix, pedagoga.

Retomar Cálix, agrega que esos valores de los que se habla que se han ausentado, en principal en la juventud, no están perdidos, “siempre han estado y permanecerán si la familia como primer educador vuelve a retomar esa educación que se enseñaba en las generaciones pasadas”.
Además, añadió, la pedagoga que en reiteradas ocasiones la sociedad reniega, de esa falta de valores, “pero hay que buscar solución, tanto del Estado mismo en preguntarse qué están haciendo ellos en los centros educativos por recordar ese amor y respeto tanto en la familia como amar y respetar a la Patria.

Amor
Este es uno de los valores más fundamentales de la sociedad, porque nos empuja a velar por la felicidad de otro. Este valor induce el bienestar del otro, y no solo hablar del amor a una persona es aprender del amor al país que lo vio nacer, quererlo y respetarlo eso forma parte del amor, detalló Suyapa Cálix, pedagoga.

Respeto
Es la capacidad de reconocer, valorar, aceptar y apreciar a las personas sin importar la edad, color de piel, sexo, idioma, país, o posición laboral. Aprender este valor de que todos somos seres humanos y esto requiere de reciprocidad lo que implica derechos y deberes en ambas partes, agregó la pedagoga.

OPINIÓN
“Los valores no se han perdido”
Javier Martínez
Especialista
Nuestra sociedad atraviesa grandes cambios, a nivel cultural, social, político y económico, los cuales influyen de manera significativa en la vida de las personas. En este sentido, la constitución Pastoral Gaudium et spes en su numeral 4, nos recuerda el momento en el cual se encuentra la humanidad, «… en un nuevo período de su historia, en el que profundos y rápidos cambios se extienden progresivamente a todo el universo, (cfr. GS n.4)». Estos cambios condicionan los valores y llevan a manipular la conciencia, con el intento de impedir a la persona el libre ejercicio de su libertad, llevándolo a lo irracional y acrítico. Es decir, la persona de frente a tanto cambio busca replantearse una perspectiva, una nueva conciencia que emerja como respuesta a la situación que vive y comienza a sustituir su escala de valores, dejando de vivir y practicar aquellos valores adquiridos en su familia, y asumiendo los que la sociedad le presenta. No cabe duda que la crisis que la sociedad experimenta le hace entrar en una crisis de valores, a la que nos referimos no solo como una pérdida, sino a la tendencia de dejar a un lado o incluso a rechazar los valores establecidos, aprendidos desde la niñez, ya que estos para la persona no vienen a ser simbólicos, ni significativos. La persona o el joven de hoy, no se siente identificado, ni cómodo con los valores que se le presentan, ni los asocia con su manera de pensar, por eso, los deja de vivir, y asume otros que a veces son considerados como anti-valores.