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De su deseo militar al ministerio sacerdotal

El párroco de la Sagrado Corazón de Jesús, es un hombre sencillo, de mucha reflexión.Oscar Josué Cerrato |www.suyapamedios.com
De familia unida, con padres muy comprometidos al servicio de Dios y con hermanos, que acompañaron su caminar, Dimas Rivera, es alguien que vale la pena conocer, no solo por su servicio como presbítero sino por su gran calidad humana.

Infancia Luego emigrar muy temprano junto a su familia a Zambrano, el padre Dimas disfrutó la etapa infantil: ‘’mi niñez la viví en un ambiente tranquilo, en el barrio con todos los amigos y compañeros de escuela, una niñez preciosa. En el pueblo uno puede tener de todo, los paisajes, las posibilidades de montar a caballo que es algo que me fascina mucho, nadar, jugar pelota un poco porque me limitaba mi situación de asma’’, esto último mencionado, fue un dolor de cabeza en la familia, ya que desde el nacimiento y hasta los 11 años, lidió con esta enfermedad respiratoria: ‘’mi infancia fue marcada bastante por esa parte, con todos los cuidados de la familia, todo lo que fue los tratamientos, el cuidado que me enseñaron a tener también a mí. Pude superarlo a los 11 años’’.

Decisión Superando el asma, ingresa a un colegio de tinte militar: ‘’eso marcó mi adolescencia porque la disciplina era un poco más rigurosa’’. A pesar de este control que el Instituto Armando Carías tenía con el alumnado, el joven Dimas, tenía sus gustos: ‘’con los compañeros de colegio, nos gustaba mucho el teatro el baile, es algo que recuerdo mucho y los amigos que todavía conservo y que fueron muy importantes en esta etapa’’. Esta fue una etapa donde se alejó de la Iglesia, ‘’pero gracias a Saúl Domínguez, fue quien me volvió a hablar de la Iglesia, presentándomela de una forma que me fascinó. Algunos de los compañeros de grupo, me empezaron a hablar de la vocación’’. En 1996, ingresa al Seminario Mayor, algo que según el padre Dimas: ‘’fue una experiencia muy bonita la del Seminario, porque era como ir creciendo más en la opción y en servicio de la vocación’’.

Acción Esa aceptación de la llamada del Señor, se hizo plena el 29 de junio de 2004 con su ordenación diaconal y 6 meses después, fue ordenado sacerdote el 4 de enero de 2005, teniendo como misión primaria, la parroquia Santa María de la Esperanza por 4 años, luego fue por un año vicario en Suyapa, después dio el salto a la parroquia San Isidro Labrador de Güinope: ‘’fue muy linda experiencia, totalmente rural, de andar a caballo, caminar, algo que recuerdo con mucho cariño’’. Finalizada esta etapa, ‘’salgo a estudiar a Roma en 2009 hasta 2013 obteniendo una licenciatura en catequesis, luego regresado estuve en la Catedral como 6 meses, como formador interino en el Seminario y luego vivir la experiencia en la parroquia San Pedro Apóstol durante tres años y medio y actualmente que me han pedido el servicio en Sagrado Corazón de Jesús’’. Con casi 15 años de presbiterado, el padre Dimas Rivera dice: ‘’me siento feliz de ser lo que soy y me siento lleno de fuerza y alegría’’. La vida del párroco en Miraflores, es un mensaje de perseverancia y amor a la Iglesia, un ejemplo a seguir para vivir una fe plena.

FRASE‘‘Cada día le pido a Dios la fuerza para ser fiel y para poder dar lo que Él espera de mí en la Iglesia, en mi vida personal y en la sociedad’’.
Dimas Rivera
Presbítero

2013 Obtiene la Licenciatura en Catequesis en la ciudad de Roma, una experiencia que le abrió el panorama a esta realidad eclesial.

OPINIONES
PADRE AVILIOAvilio Zambrano
Presbítero
• ‘’Mi gratitud por todo lo bien que se portó conmigo, un buen maestro y amigo. Un hombre que trata de dar lo mejor, una excelente persona, muy prudente y humilde’’.

YENY NAVASYeny Navas
Feligrés
• ‘‘’Que el Señor lo ilumine para que siga siendo el buen pastor que está al cuidado de cada uno de las ovejas que Dios le ha encomendado, cercano y con esa sonrisa que lo caracteriza’’.

IVAN ORDOÑEZIván Ordoñez
Seminarista
• ‘’Un sacerdote cercano a sus fieles, que trabaja con todos sus grupos en común unión, llevándolos a un encuentro personal con Cristo a través de una renovación parroquial’’.