Tema de la Semana

Los hondureños viven sumergidos en una tensión social


La Conferencia Episcopal de Honduras en sus últimos comunicados ha manifestado que los enfrentamientos entre los hondureños se han calmado, pero la tensión está latente aún.Redacción Suyapa Medios | http://www.suyapamedios.com
Honduras es un país con los niveles más altos de pobreza de la región latinoamericana según el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); la deuda social acumulada exigiendo igualdad social, mejores condiciones de vida, salud, educación y seguridad, son algunos de los detonantes para que las personas se manifiesten en las calles según lo señala el Sociólogo Pablo Carias.
Los altos niveles de crispación en Honduras están plagados de un gran número de situaciones, atribuírselo solamente a la crisis política que se ha estado viviendo en los últimos meses sería un error, aseguró Carias y enfoca más la problemática en la deuda social que se enfrenta a diario.
Carias, también explicó que hay muchos temas que ningún gobierno ha podido resolver y es algo que siempre será algo que elevará los ánimos. “Debemos ver que el gobierno está siendo presionado internacionalmente dejándole pocos espacios para poder negociar con los distintos gremios por lo que sentimos que esta problemática va a agudizarse en varios sectores sociales que tienen que ver con las prestaciones de servicio que da el Estado” ,añadió Carias.

Descontento
En los últimos meses el descontento de la población ha ido en aumento no solamente por la forma que están constituidos los gobiernos, sino por la existencia de una normativa que cada día presenta menos intereses en transparentar la administración pública, lo que eleva el resentimiento en la sociedad.
Para el analista, Filadelfo Martínez, se dan varias situaciones que siguen elevando los índices de enardecimiento de la gente. “Vemos como los funcionarios como diputados se aumentan los sueldos altísimos, que no se actúe en consonancia con los corruptos y que más bien se quieran blindar, son algunos de los ejemplos” expresó Martínez, manifestando también que “no se puede pedir al pueblo que deje de protestar cuando las injusticias están a la vista”

Positivismo
A pesar de la incomodidad que generan estas acciones en las calles, que de algún modo dividen y molestan a la población, no son del todo negativas sostiene el analista Armando Orellana. “La protesta muchas veces se ve negativamente, pero se le debe de sacar lo positivo, ya que esto obliga a los políticos a que se busquen los correctivos al respecto”, manifestó Orellana.
De igual forma Orellana insiste que se tiene que ver la temporalidad en que se dan, sobre todo a las puertas de presentar un presupuesto general de la república y esto también puede obedecer a que se generen estas presiones para que se redistribuya de otra manera este dinero que al final es un aporte del mismo pueblo que está en las calles.

Repercusiones
Para el también sociólogo Orellana, esto genera muchas repercusiones como la inseguridad, la migración forzada, deserción escolar, desempleo. “Las protestas no tienen que verse como actos que van en contra del orden social, sino como oportunidades y de alguna manera un aviso para los administradores de la cosa pública, para que puedan anticiparse”, añadió.
Las repercusiones de estas acciones sociales donde se paralizan las vías públicas que se vienen realizando después del proceso electoral han pasado factura a la economía de Honduras señala el presidente del Colegio Hondureño de Economistas, Julio Raudales.
Para algunos analistas la coyuntura que se dio en el proceso post electoral es un hecho a parte ya que lo que hoy en día lo que está sucediendo es la situación que a traviesa la mayoría de las familias hondureñas, la escasez de recursos, la insatisfacción del pueblo derivado de las desigualdades sociales.
Los obispos de Honduras en uno de sus últimos comunicados vieron el llamado al diálogo como una posibilidad para poder resolver todo este descontento, porque no se puede obviar que en Honduras se está atravesando una tensión social a la que hay que prestar atención, y no se convierta en una bomba que desborde en un caos peor que crisis del pasado.

La condición humana en la realidad social hondureña
Muchos son los episodios que a diario se reportan en donde vemos que una persona mata a balazos a otra por la falta de tolerancia al abordar los temas con respecto a la política. Según el psiquiatra Javier Uclés. Por otro lado la psicóloga Karen Zavala: “Es trascendente en la persona humana más allá de su condición biológica, su condición espiritual que la ubica por encima de los demás seres vivos de la naturaleza”. Su condición de persona se define por su inteligencia y el resto de facultades que configuran su mundo interior social. El ser humano por su característica biopsicosocioespiritual, es una realidad que ofrece a la sensibilidad un cuadro que asombra extraordinariamente y que al discernirla, se torna bella y misteriosa. Todo ser humano desarrolla su condición psicológica en un ambiente social que tiene como punto de partida la familia, la cual cumple una función comunitaria de vida, de unidad basada en el amor y sustentada en el principio de proporcionar a sus miembros los bienes materiales y espirituales para vivir y educar a los hijos. Es problema tangible de la población, la frustración, la intolerancia, la desesperanza, el miedo.

1 Millón De hondureños no tienen un empleo por la falta de oportunidades, lo que hace que las protestas se incrementen.

“Es una alegría compartir la esperanza que ha generado la apertura por fin del Diálogo Nacional, solo se quiere de voluntad para alcanzar la paz”
Padre German Cálix, Secretario Ejecutivo de Cáritas Honduras

Violencia y desánimo
Luego de las elecciones según informes de organismos defensores de Derechos Humanos, se dieron al menos 30 fallecidos, de los que aún no se tiene respuesta ni investigaciones al respecto.

Opinión
“Señor ilumina a tu pueblo”
JorgeSierra
IHDOSOC
En el proyecto de Dios, la comunicación, el discernimiento a los signos de los tiempos, la tolerancia y el amor entre cada uno de nosotros, es una modalidad esencial para vivir en armonía, el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios” (Gen 1-27), para disfrutar y administrar de esta maravilla dada por Él. Pero esta calma, el pueblo hondureño, no olvida que ya días viene sufriendo remesones, parecidos a los movimientos telúricos de gran escala; y esto es, como consecuencia, de las actuaciones de quienes ostentan el poder político y económico, concentrado en unas pocas familias; negocian entre sí la suerte del pueblo, hoy día nos mantienen en un alto grado de estrés constante, nos han etiquetado como un pueblo noble, no violento, pasivo, como para que seamos permisivos ante tantas injusticias. Por todo lo antes mencionado es que muchos hondureños(as) deciden emigrar del país, dejando todo botado y a su familia a la mano de Dios, se aventuran por algo incierto donde lo más seguro es que perderán su dignidad, sufrirán todo tipo de experiencias, como ser hambre y frío, y sobre todo, reconocerán que les falta el amor de la familia y su tierra, y muchos de estos fracasan con sus vidas o quedan lisiados, todo por culpa de escapar de este infierno creado y sus sueños inducidos fracasados. Es fundamental mencionar que, la naturaleza de la Doctrina Social de la Iglesia, se busque un diálogo con todos los saberes y hacia una sociedad reconciliada en la justicia, la verdad y el amor. Así caminaremos juntos como hermanos y convergeremos en un solo camino de la solidaridad, del bien común, la verdadera participación, promoviendo la subsidiaridad, respetando la dignidad del otro, en especial por el más débil.