Tema de la Semana

El celibato, la respuesta más lógica para servir a Dios

Un corazón dividido no puede servir a dos, ni va a servir a su familia, ni a la obra que Jesús le ha encomendado.
Eddy Romero | http://www.suyapamedios.com
El aumento de casos de abusos sexuales que han salido a la luz pública por parte de sacerdotes en diversas partes del mundo, resurge una pregunta en la sociedad; ¿Por qué los sacerdotes no se casan? Ya que se plantea como una “solución” ante este crimen perverso que es importante mencionar, perpetrado por unos cuantos sacerdotes pero que les implica a todos.

Respuesta Para el Padre Pablo Hernández, párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, esta situación obedece a “a la falta de responsabilidad, de la propia persona, en el sentido de no fortalecer su vocación, falta de sinceridad consigo mismo en lectura, sanación y aceptación de su propia historia, abandono de la oración, falta de vivencia sacramental, llevando al sacerdote a la perdida de sentido de opción vocacional”. Aunque pareciera una opción viable, no es la respuesta a esta situación. El Padre Ricardo Flores, vicerrector del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, afirma que la respuesta a esta interrogante siempre ha sido la misma, “hay que volver al Evangelio. En primer lugar, Jesús cuando llamó a sus discípulos dijo que hay que abandonar todo por el Reino de los Cielos. Un corazón dividido no puede servir a dos, ni va a servir a su familia, a su esposa, ni va a servir a la Iglesia y a la obra que Jesús le ha encomendado”. Jesús fue casto, pobre y obediente, por lo cual, quien quiere seguirlo radicalmente debe apegarse a ese estilo de vida, pero ese seguimiento, debe darse con libertad y consciencia de lo que se asume.

Afectividad Una comprensión más a fondo del porque los sacerdotes no deben casarse y vivir de manera célibe, se entiende desde la psicología. Camilo Valladares, experto en esta temática indica que “el celibato es la opción más lógica de una persona que decide vivir una vida con Cristo, a nivel afectivo”. El psicoanalista internacional Erick Erickson presenta la teoría de las etapas del desarrollo psicosocial. El plantea ocho etapas de desarrollo donde cada una de ellas posee una etapa y una crisis que hay que superar. Una de estas etapas es la intimidad versus aislamiento. Valladares explica que “el sentido de la intimidad, se ve como un signo de madurez afectiva; se establece un vínculo y una relación con alguien, lo que implica que uno haya podido superar la etapa del aislamiento, es decir, saber que yo soy para otro”.
Hablar de intimidad, va más allá de un deseo sexual; la intimidad según el experto es relación, es vincularme con, es compromiso, cercanía, amistad profunda. Una falsa educación sexual provoca que se observe a alguien que vive el celibato es como una persona que se restringe, que no vive esa dimensión y la verdad es que no es así. “Una persona que vive el celibato, viviendo esta dimensión que es la intimidad, cada momento de su vida, puede convertirse en un encuentro de intimidad con las personas por las cuales se está entregando, se está donando a ellos. Es decir, no vive para sí mismo”.

Entrega Para vivir esta experiencia, aquellas personas que opten por el sacerdocio deben tener una ardua preparación. “Esto es un don de Dios, el que no pueda con esto, que mejor no se meta. Aquí no estamos obligados a ser sacerdotes, es un don, un llamado de Dios” recuerda el presbítero Flores. El Padre Pablo, que tiene más de 20 años de vivir su ministerio sacerdotal agrega que después del discernimiento los jóvenes conocen “los distintos estados de vida, incluyendo en matrimonio, y el candidato de una manera libre y consciente que quiere optar por la vida sacerdotal, sabe que incluye el celibato libre por amor al reino”.
Además de la opción por Jesús, otras implicaciones por las cuales un sacerdote no se debe casar serían “porque la misión del sacerdote, implica movilizarse, desinstalarse, desacomodarse, y no se podría con una familia a cargo, porque su opción primera es por el Reino y su justicia, y no los bienes de este mundo, cuando hay familia, tendría que ser también opción por la familia” dijo Hernández.

Preparación Regularmente, un joven que tenga la inquietud del sacerdocio pasa un extenso proceso. Desde el discernimiento vocacional que implica un año por lo menos o más si se ingresa en algún seminario menor. Se suma a esto, los ocho años de estudio en el seminario mayor. Durante todo este tiempo la formación que reciben les prepara para este estilo de vida célibe. “A los jóvenes que están preparándose para ser sacerdotes se les prepara de muchas maneras; en primer lugar toda esa formación humana que se va dando desde el principio, haciéndole conocer al seminarista que eso es parte del camino que quiere optar un día, si quiere ser sacerdote, el mantenerse célibe. Después vendrá a través de enseñanzas, formaciones, la misma dirección espiritual, la vida misma de vivir en comunidad y va sobre todo, haciéndose énfasis que eso no es por nuestra propia fuerza, siempre es un don de Dios que hay que pedirlo” explica el Padre Ricardo. No se puede olvidar que los futuros sacerdotes son personas como cualquier otra, que en muchas ocasiones, han tenido heridas y se tienen que tratar. El sacerdocio y la vida del celibato nunca deben de ser un escape de la vida real, sino una respuesta plena al llamado de Dios.

“Esto es un don de Dios, el que no pueda con esto, que mejor no se meta. Aquí no estamos obligados a ser sacerdotes, es un don, un llamado de Dios”
Ricardo Flores
Sacerdote

OPINIONES
Daniel Fernández
Seminarista
‘’La opción de celibato que nosotros ofrecemos al Señor va en una entrega total, nosotros le consagramos todo nuestro ser al Señor, donde vamos encontrando esa dimensión del amor y en segundo lugar, por el servicio a las comunidades’’.

Elvin Hernández
Seminarista
• “Es muy importante darnos cuenta que la opción de no casarnos por aquellos que elegimos la vida sacerdotal, es una vida de identificación con la imagen de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote. Queremos consagrar nuestra vida total’’.

Hjalmar Cálix
Religioso Mercedario
• “Para nosotros es importante el tema del celibato porque nuestro modelo es Jesucristo. Él nos enseña a tener una vida total para su pueblo y el seminarista que da una respuesta a Cristo tiene que configurarse con Él en esa línea’’.

Sobre el Celibato sacerdotal
El Código de Derecho Canónico, aborda el tema del celibato sacerdotal en el capítulo III y abarca varios incisos sobre el comportamiento y los deberes de los clérigos respecto a su consagración y estado de vida.

118 Sacerdotes Sirven en la Arquidiócesis de Tegucigalpa junto a tres diáconos permanentes.
1962 Nace El Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, con el objetivo de formar a los futuros Presbíteros.

OPINIÓN
¿Por qué los sacerdotes no se casan?
Carlo Magno Núñez
En la Iglesia latina, los sacerdotes y los ministros ordenados, a excepción de los diáconos permanentes, no se casan. Todo sacerdote es elegido de entre los hombres para una misión muy particular como lo dice la carta a los hebreos. También en el Evangelio de San Mateo 19,12. Nos dice también el código de derecho canónico en el numeral en el canon 277 que todos los sacerdotes están obligados a observar una continencia perfecta y perpetua por el Reino de los Cielos. El celibato es un don de Dios, es un don peculiar de Dios y así lo establece el código de derecho canónico. Es parte del don de la vocación que capacita a quien lo recibe para la misión particular que se le confía. El celibato capacita al sacerdote para la misión, permite al ministro sagrado unirse más fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse con mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres. Así lo afirma el canon 277 que ya anteriormente he citado. En efecto, como sugiere el apóstol Pablo en la primera carta a los Corintios 7,32- 34 y lo confirma el sentido común. El celibato sacerdotal es una opción por un amor más pleno. Queda claro que el celibato no es una renuncia al amor o al compromiso, cuanto una opción por un amor más universal y por un compromiso más pleno, integral en el servicio de Dios y de los hermanos. También el celibato es un signo escatológico de la nueva vida. El celibato se apoya también en Cristo célibe. El celibato practicado por los sacerdotes se encuentra un modelo y un apoyo en el celibato de Cristo, Sumo Pontífice y Sacerdote Eterno, de cuyo sacerdocio es participación el sacerdocio ministerial. Cristo fue célibe y Cristo es el modelo de todo sacerdote.