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Estrategias para mantener la atención de los niños en el aula de clases

Es difícil captar en su totalidad la atención de los niños, mientras mamá o papá lee un cuento, pasa lo mismo en el aula de clases, donde el número de niños supera los 30, sobre todo de primero a tercer grado, y una de las mayores preocupaciones de los docentes, es encontrar estrategias para lograr la captación total.

En este artículo le presentamos algunos consejos que pueden ayudar a que este problema  acabe o por lo menos disminuya y poco a poco logre captar la atención de sus alumnos.

Lectu 01

Desplazamiento y rotación. En muchas ocasiones, los maestros al momento de enseñar a sus alumnos, se colocamos en frente de ellos en la parte central y de espaldas a la pizarra. Pues bien, de lo que se trata es de realizar la siguiente actuación: sin dejar de hablar, el maestro se debe desplazar hacia el centro del aula e ir dando vueltas muy lentamente sobre su cuerpo a medida que avanza.

Esto servirá para que el centro de atención sea usted y el alumno deje de platicar con su compañero. Además estará en una posición poco natural que favorecerá que le preste mayor atención.

Aproximación y contacto. Este recurso es muy efectivo para captar la atención de determinados alumnos en el aula, consiste en acercarse al alumno que en ese momento está hablando o distorsionando la clase por algún motivo. Al igual que el primer truco es muy importante que el maestro se acerque a ese alumno mientras está enseñando al grupo, es decir, sin interrumpir la lectura. Debe mantener el mismo tono de voz y desplazarse de una forma natural y calmada, también puede ponerse a su lado mientras sigue hablando, tocarle l el hombro o la muñeca durante unos segundos y sin hablarle ni mirarle.

En ese preciso momento el alumno en cuestión captará el sentido del mensaje que se le está transmitiendo y el profesor no tendrá la necesidad de interrumpir aquello que esté enseñando.

Invasión sutil del espacio. Otro recurso para captar la atención de un alumno con una conducta disruptiva es acercarse otra vez hacia él, hasta colocarse a su lado y en ese momento hacer algo totalmente imprevisto: puede ser sentarse cerca de su pupitre. Se trata de una actuación invasiva, pero que también resulta muy efectiva para captar la atención y disminuir la distracción.

Como puede notar, con estas estrategias no hace falta decirle nada al alumno, no hay necesidad de dirigirle la palabra. Simplemente el alumno entenderá que su conducta no es la adecuada y entenderá el mensaje no verbal que se le está enviando a él y al resto de la clase.