Arquidiócesis

Del catecumenado, a Sacerdote del Señor

Con más de 20 años de haber sido consagrado, es un referente de la Arquidiócesis
Oscar Josué Cerrato |http://www.suyapamedios.com
L a figura sacerdotal está íntimamente ligada al servicio incansable por el anuncio del Evangelio, una tarea que ha sido asumida con mucha responsabilidad por el padre Ricardo Flores, un fiel Presbítero del Señor.

Inicios Nacido en el bello municipio de Sabanagrande, una tierra famosa por las rosquillas y tustacas, pero que también ha sido testigo de muchos consagrados, el padre Ricardo Flores, vivió una niñez normal pero con algunos detalles que él mismo menciona: ‘’recuerdo a mis padres cariñosos. Una niñez de bastante compartir con mi familia, salíamos mucho sobre todo los fines de semana’’. La gran parte de vocaciones sacerdotales, están impulsadas por el ardor que en casa imponen, pero en este caso, no fue así: ‘’no rezábamos mucho en la casa, pero si miraba que mi mamá y mis tías iban a misa. No nací con un ambiente de religión’’. Esto, derivó a que por diversos motivos, acogiera la Fe de los Testigos de Jehová, situación vivida a los 11 años previo a encontrar un espacio en el Camino Neocatecumenal, ‘’allí empecé a conocer la fe católica, iba aprendiendo algunas cosas y empezaba a escuchar las reflexiones que luego me sirvieron de mucho’’.

Encrucijada Luego de este paso por una secta y de encontrar la fe católica en el Catecumenado en la segunda comunidad de Sabanagrande, el padre Ricardo Flores vivió la experiencia de acompañar a algunos sacerdotes a su misión, esto desembocó en un llamado recibido por algunos seminaristas que visitaron su ciudad en 1987, quienes al ver sus virtudes de predicación, le invitaron a tomar la vocación: ‘’esa misión fue fundamental para mi elección. Allí empezó la espinita en mí y estuve pensando si iba o no, allí empecé a tener contacto con el Seminario Mayor, allí me fui enamorando, iniciando mi proceso en 1988’’.

Vocación ‘’Realicé mi proceso vocacional, sin contar con mi familia, ya que mi papá dijo: no quiero eso para vos, ese día le pedí a la Madre del Cielo, que si Jesús me ha llamado para el sacerdocio, te pido que hagas la obra para que mi papá acepte este camino’’. Esto ocurría justo cuando el padre Ricardo decidía ingresar a su formación de sacerdote, situación que luego sería aceptada por su padre, hasta llegar al 5 de agosto de 1995, donde fue ordenado diácono y el presbiterado, un 30 de diciembre de 1995 en Sabanagrande y desde ese momento, inició una gran experiencia de fe, que ha involucrado a 7 parroquias, estudios en el extranjero y la actual, que es la administración y vicerrectoría del Seminario Mayor.

Servidor El padre Ricardo Flores, es un fiel testigo del amor de Dios, considerándose como ‘’un hombre libre, fiel, en 23 años he tratado de no fallarle a Dios ya que el único camino a la felicidad, es la fidelidad’’. Con su gran servicio eclesial, el padre Ricardo se define como ‘’una persona que me abro y me doy, en cada parroquia en donde he estado, amigos y amigas he tenido. En todos los lugares en los que he estado ha sido hermoso, pero en El Pedregal fue muy bonita la experiencia’’. Su vida y testimonio han sido motivación en jóvenes hacia el sacerdocio al igual, que un bastión del proyecto evangelizador de la Iglesia.

OPINIONES
René Torres
Feligrés San José Obrero
• ‘’El padre Ricardo, es un gran amigo con el que compartimos muy buenos momentos en la iglesia, con su familia. Cada homilía o platica con él, deja un mensaje que toca el corazón’’.

Suyapa Licona
Feligrés Yuscarán, El Paraíso
• ‘’Es una persona muy honesta, lo queremos mucho en Yuscarán, que Dios se fijó en una persona que está haciendo lo que Jesús y María quieren. El padre Ricardo vale mucho’’.

Fredy Solorzano
Sacerdote
• ‘’El padre Ricardo Flores, es un hombre que ama su ministerio, que lo desempeña con amor, entrega y sacrificio. Sabe darse a sus fieles. Es fraterno y sabe ser amigo’’.