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La pena de muerte: un hecho inadmisible para la Iglesia Católica

La carta enviada a los Obispos por la Congregación para la Doctrina de la Fe, enfatiza en la forma en cómo el catolicismo deberá ver a la condena máxima en el mundo.Oscar Josué Cerrato | http://www.suyapamedios.com
Hasta hace solo algunos días, la Iglesia contemplaba el castigo máximo para un criminal, como una posibilidad, tras la comprobación de la identidad y de la responsabilidad del culpable, siendo la pena de muerte el único camino posible como método de castigo, situación que cambió con la modificación aceptada por el Papa Francisco al numeral 2267 del Catecismo de la Iglesia Católica, definiendo este hecho como: inadmisible, algo que renueva el compromiso firme del catolicismo para defender la vida en todos los sentidos.

Claridad Ante este hecho histórico, la Congregación para la Doctrina de la fe, emitió una carta dirigida a los Obispos sobre la modificación del numeral del Catecismo, en el que se destaca n en sus 10 puntos, la presencia del llamamiento del magisterio de la Iglesia, la motivación del Papa y sus colaboradores a poder hacer este cambio y la invitación a todo católico a poder estudiar los motivos de esto. La carta emitida, define claramente las intenciones que orillaron al Santo Padre a cambiar inciso referente a la pena de muerte, como un hecho que según la misiva afirma que ‘’hoy es cada vez más viva la conciencia de que la dignidad de la persona no se pierde ni siquiera luego de haber cometido crimines muy graves’’ (No. 2).

Explicación El mundo ha visto desde su primera implementación, a la pena de muerte como un método de castigo ‘’justo’’ ante crímenes de alto impacto o de aberración cristiana, moral y social, hecho contrastado por lo expuesto en este texto al decir: ‘’la pena de muerte, independientemente de las modalidades de ejecución, «implica un trato cruel, inhumano y degradante». Debe también ser rechazada «en razón de la defectiva selectividad del sistema penal y frente a la posibilidad del error judicial’’. Esta carta explicativa originada por la Congregación para la Doctrina de la Fe, tiene su sentido pleno en hacer ver que como Iglesia, se está haciendo un llamado claro a países y gobiernos que contemplan la pena de muerte como una opción de vengar, saldar o castigar, los errores de los ciudadanos o bien, viéndola como un negocio o erradicación del mal.

Textual Como parte de las reformas a la Iglesia, el Papa Francisco dice en la misiva que ‘’ha pedido una revisión de la formulación del Catecismo de la Iglesia Católica sobre la pena de muerte, de modo que se afirme que «por muy grave que haya sido el crimen, la pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona’’. El fundamento de la fe que motiva a declarar este tipo de tortura como algo que no se debe admitir en la fe cristiana, tiene que ver con el respeto al derecho fundamental a la vida, recordando que Jesús fue uno de los que sufrió este injusto castigo y observando que muchos condenados actúan coactados o bajo la influencia de alucinógenos o drogas.
Esperanza Si bien el trasfondo de esta modificación doctrinal, va ligado a la conciencia moral y cristiana del mundo, no es un mandato para los pueblos que si tienen en sus sistemas de seguridad la pena de muerte. Para el Padre Juan Ángel López ‘’lamentablemente esto no cambiará la legislación interna de los países, ojalá les motivase a eso, porque la Iglesia está luchando desde hace muchísimos años precisamente para que se dé la abolición de la pena de muerte en el mundo entero’’. El Párroco de Santo Domingo Savio y Doctor en Historia de la Iglesia ‘’la Iglesia venía desechando esta práctica y por eso habían condicionado mucho en el numeral 2267 para que no se diera la pena de muerte’’. Esta explicación, denota que lo dicho en el texto enviado a los Obispos en la carta sobre la modificación del trato de la pena de muerte en el Catecismo de la Iglesia Católica, ha sido vista desde hace ya muchos años, teniendo como punta de lanza lo ocurrido en días anteriores. Aunque fue enviado a los Obispos, el pueblo católico en general, deberá meditar este escrito que exponemos, para el buen conocimiento de la reforma hecha y de cómo la Iglesia tratará este tema de ahora en adelante.

“Es en sí misma contraria al Evangelio porque con ella se decide voluntariamente una vida humana que es siempre sagrada a los ojos del Creador’’.
Francisco
Sumo Pontífice

993 EJECUCIONES se dieron solo en el año 2017 en 23 países utilizando la herramienta de castigo de la pena de muerte, cifra que redujo en un 4% respecto al dato en 2016 que contempló 1,039 ejecuciones
21991 PERSONAS sentencias a pena de muerte para 2018, algunas ya ejecutadas, en las que se utilizarían métodos como: la decapitación, ahorcamiento, inyección letal y muerte por arma de fuego. En Irán se llevaron a cabo ejecuciones públicas
15 ESTADOS tienen aprobada la pena de muerte en una de las naciones más desarrolladas y potencia a nivel mundial: Estados Unidos de América. A finales del pasado año, Idaho, Misisipi, Misuri y Nebraska.

OPINIONES
Juan Ángel López
Presbítero
• ‘’Es un sentir que estaba en el corazón de los últimos Pontífices comenzando con el Papa Pablo VI, San Juan Pablo II y Benedicto XVI. Finalmente el Santo Padre Francisco ha decidido cambiar lo que se concentra en ese numeral del Catecismo y con toda claridad, ha declarado que es para nosotros como doctrina de la Iglesia inadmisible en cualquier caso el tema de la pena de muerte’’.

María F. Carías
Estudiante universitaria
• ‘’Estoy totalmente en contra de la pena de muerte porque no es justiciado matar a una persona aunque haya cometido un delito grave. No se justifica hacer lo mismo que hizo el que es condenado o sentenciado a muerte, porque allí entra un tema de dignidad de la persona humana y aunque se tengan motivos fuertes y verdaderos, no se puede seguir fomentando el odio en la sociedad a través de esto’’.

Cristian Montecinos
Periodista
• ‘’No considero que la pena de muerte sea solución a un delito, ya que representa una ofensa a la inviolabilidad de la vida del ser humano y literalmente contradice los mandatos divinos referente a la vida, fomenta la venganza y el odio generalizado ya que obliga a la sociedad hablar sobre si merece o no vivir ese ser humano. Para hablar de pena de muerte primero tenemos que hablar del derecho a la vida’’.