Análisis

50 Aniversario de la Encíclica Humana Vitae


Análisis | 50 Aniversario de la Encíclica Humana Vitae
María Elena de Quan
Directora de CEVIFA
“Un hombre y una mujer unidos en matrimonio forman con sus hijos una familia; así fue instituida por Dios”.Este año se conmemora el 50 Aniversario de la Encíclica HUMANAE VITAE (Vida Humana), sobre el Amor Conyugal, la Paternidad Responsable y la Regulación Natural de la Fecundidad (25 de Julio 1968-2018).
El Beato Papa Pablo VI, -creador de la Encíclica,- alertó y denunció las amenazas contra la vida y la familia a través de las políticas de control poblacional. Él vio esta amenaza de destrucción de la familia. Pablo VI era valiente, un buen pastor y alertó a sus ovejas de los lobos que venían, cuando ya en el mundo se proponía con mayor fuerza la promoción de la anticoncepción y se presionaba a la Iglesia para que aceptara estos métodos.
Para escribir la carta encíclica HUMANAE VITAE (HV) sobre la regulación de la natalidad, el Papa Pablo VI recogió el trabajo iniciado por San Juan XXIII quien creó la “Comisión para el estudio de problemas de población, familia y natalidad”, para tener una mejor comprensión de la acción de los anticonceptivos, algo que en la época no era muy conocido. Sobre esta base es que el santo Padre decide firmar esta Encíclica profética, mediante la cual se invita a los cónyuges a practicar los Métodos Naturales de Planificación Familiar.
La HV nos habla sobre la bondad de la Sexualidad y la Dignidad de la Persona humana, en la que se recuerda que Dios impregnó nuestra sexualidad con verdades que son bellas y que cuando son aplicadas nos permiten ser reflejos del Amor de Dios. Para poder vivir el amor conyugal a ejemplo del Amor de Dios hay que experimentar estas características de las que nos habla la Encíclica: es un amor plenamente humano, total, fiel, exclusivo y fecundo.La HV nos expresa que “la unión de los esposos y la procreación son dos aspectos inseparables. El Matrimonio y la Familia están ordenados al bien de los esposos y a la procreación y educación de los hijos. Un hombre y una mujer unidos en matrimonio forman con sus hijos una familia; así fue instituida por Dios”.
Invitamos a los creyentes a proclamar el esplendor del Amor de Dios, ya que los cristianos estamos llamados a dar un ejemplo coherente con nuestra identidad cristiana.