2018 Break Sin categoría

San Ignacio de Loyola: un santo que tuvo una vida común, pero entregada al servicio.


En FIDES Digital, te compartiremos 7 virtudes que el fundador de los Jesuitas mantuvo en su tiempo como evangelizador y creador de una de las congregaciones con más auge espiritual y social del mundo.

Estas virtudes, son solo algunas que tuvo San Ignacio de Loyola y que hoy pueden convertirse en un modelo de vida cristiana.

  1. Fervor: Ignacio siempre fomentó la fe entre sus compañeros, primero en la batalla y luego desde su creación: los Jesuitas.
  2. Insistencia: los tiempos en los que Ignacio tuvo para proclamar a Jesucristo buena nueva, fueron difíciles debido a los constantes e intensos momentos de batalla, que parecían no ser propicios para la evangelización, allí fue que el santo aprovechó para dirigir el mensaje.
  3. Prudente: a pesar de observar distintas situaciones injustas, San Ignacio de Loyola procuró ser preciso en lo que tenía que decir y mucho más en lo que debía hacer. La prudencia fue una de las características bandera del santo.
  4. Escucha: con tanta convulsión social, Ignacio lograba poner oído atento a las necesidades espirituales de quien le llamaba buscando consejo o una palabra de aliento.
  5. Carácter: si bien la entereza de Ignacio lo llevaron a ser temido cuando reprendía, su alegría y cercanía eran evidentes. Logró ser amigo de aquellos que se sentían olvidado.
  6. Elocuente: una de las grandes virtudes de Ignacio, fue su excelencia cuando de escribir se trataba; sus escritos eran y son, piezas de auténtico valor espiritual y moral. Logró unir la fe a muchos elementos que se vivieron en aquel tiempo.
  7. Atento: una actitud destacada del santo, era su atención con los más necesitados y enfermos, estos que eran atendidos personalmente por Ignacio.

San Ignacio de Loyola, ruega por nosotros.