Buenas Nuevas

“Jesús les dijo…”

Palabra de vida
“Jesús les dijo…”
Tony Salinas Avery
Sacerdote
En la Nazaret del tiempo de Jesús, pasó lo mismo que puede pasar hoy en día, la gente que vive de la superficialidad, detenida en detalles como ser la forma de hablar, de vestir, del lugar de origen, del oficio, etc., pasa rápidamente a descalificar a cualquier paisano que quiera destacar.

Así pasó con el Señor Jesús, tal como nos lo narra el evangelio de este domingo. Es como si escucháramos de nuevo la lapidaria declaración de Natanael registrada en el evangelio de Juan: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?” (1,46). El caso grave de hoy, es que descalifican al propio Hijo de Dios, que como embajador suyo, nos trae su definitiva y plena palabra de salvación. Pero, viene rechazado por los suyos, porque su origen no está situado en el extranjero, no tiene credenciales de sangre azul o una dote heredada en riquezas y abolengo. Él es de allí, es el “hijo de María”, proviene de una familia modesta que no goza de particular privilegio o respeto en Nazaret, es uno más de los nuestros. Y, al referirse a su oficio, que Marcos en el original griego define como tekton, término genérico equivalente a “carpintero”, “albañil”, “herrero”, “artesano”, relativo en todo caso al trabajo, apunta a la finalidad irónica de descalificar a Jesús, desde la perspectiva de quienes sin saber nada, lo creen saber todo, haciendo prevalecer sobre lo verdaderamente sencillo y normal de la vida y su quehacer, la falsedad de la ilusión y el engaño muchas veces de la propia razón. El resultado, no hay que hacerle caso, es un charlatán más de nuestro tiempo, en Él no hay nada que nos pueda devolver el sentido de novedad perdido. Es una página triste la de este domingo, por la aspereza con que los suyos tratan a Jesús, el cual es consciente de que “Un profeta no es despreciado sino en su patria, entre sus parientes y en su casa”. Queda así evidenciado la incredulidad, que es el resultado de la poca capacidad de asombro de los suyos.