Sin categoría

ANTE EL IMPUESTO, LO IMPUESTO

Los capitalinos desde hace unos días fuimos sorprendidos por la nueva tasa del impuesto vehicular que señala la Alcaldía Municipal del Distrito Central que incrementó de manera descomunal (75%) en comparación al año anterior.  

El valor varía de acuerdo al cilindraje del vehículo y año, lo que para muchos podrá representar una buena cantidad de dinero que seguramente no estaba presupuestado en sus gastos. El asunto es que los ingresos de los hondureños ya no resisten tanto aumento a todo, porque es literal: a todo (canasta básica, luz, agua, combustibles etc.)

Sin embargo y ante tan desconsiderado  acto las redes sociales son las que aguantan todo malestar  queja e insulto, no es que sea malo al contrario, es una plataforma para expresarse de la manera que el cibernauta quiera, pero la medida de presión para que se revise este tributo no se va a lograr si no se hace una análisis real y un reclamo fuerte.

Sin ser experto en la material, basta sumar un poco y darse cuenta que el salario de un hondureño se esfuma con solo los incrementos del último año poniendo en precariedad la economía familiar.

La desunión de los capitalinos en este caso queda más que evidenciada, nadie dice nada, apenas los taxistas han dicho que irán a paro, pero ¿Cuántos apoyan esta iniciativa? ¿Saldremos a reclamar? Estoy casi seguro que no y el reclamo de los “treinteros”  (según mi abuelo, así se le llamaban antes)  quedará en nada.  

Nadie duda que la capital está tomando nuevos brillos y que la cultura de tributar va en mejora, pero todas las obras ¿a costa de qué?, si resumimos un escenario rápido pinta de la puesta en  escena -Incremento a tasa vehicular, la solución será: incremento al pasaje del transporte- eso si lo vemos desde ese punto de vista, la ecuación final es que el resultado será igual, el pueblo empobrecido.

Valdrá la pena entonces verificar bien este, que dudo mucho se revertirá, puesto que muchos ya cumplieron en pagar desde el 01 de julio cuando se puso en marcha el pago de matrícula vehicular y de darse un cambio, quienes pagaron, quedarán esperando el reembolso, como siguen esperando quien matriculó sus aves…bueno, ante el silencio confabulado de unos capitalinos que gritamos más fuerte un gol, dejando un lado las cosas que realmente interesan.  Está es solo mi opinión.

A %d blogueros les gusta esto: