Reflexión

Chanfle

Chanfle
Juan Ángel López Padilla
Sacerdote
Esta semana, recibí dos mensajes con tonos tan distintos que me hicieron pensar que algo de bueno hemos de estar haciendo en nuestros medios católicos.Uno de ellos, sigo la cronología del asunto para que vean que el estado de ánimo también influye en todo esto, me hacía ver que, en su opinión, muchas de las cosas que he venido escribiendo tienen “algo” de verdad, pero que con esos comentarios “tan incendiarios” no contribuía a la paz del país, sino que le ayudaba a la “oposición”.
Le contesté, muy respetuosamente, que no sabía que a la hora de escribir estas líneas debía ponerme de un lado u otro, que estaré siempre opuesto a todo lo que es ilegal, corrupto y provoca división en la Iglesia y en el país. Eso no me hace ser miembro de un partido de oposición o comulgar a raja tabla con sus ideas.
El otro mensaje, siempre muy respetuoso, me decía que esos mensajes que yo mandaba debían difundirse más porque la gente necesita saber que en la Iglesia, “no todos los curas están con el gobierno”. Y lo único que se me vino a la mente fue la palabra más sabía que escuché en labios del Chapulín Colorado: “Chanfle”. Con eso, sentía que al final, no hay manera de quedar bien con nadie.
Lo cierto, es que no sé si habrá alguien que sepa cómo hacer salir adelante las cosas en nuestro país. Les confieso que muchas veces he estado tentado de dejar de escribir así, porque no hay merito en esto. Es como hablar a las paredes y pretender convencerlas. Pareciera que lo único que cuenta es el criterio de los que detentan el poder. Nos quejamos por lo bajo, hacemos o mandamos “memes” pero hasta ahí. Hacemos ridículas aseveraciones sobre el ambiente pero, al final, no nos queda otra que reírnos de quién quiere matricular un loro, pero no le importa que haya miles que se están muriendo de hambre.
Las incongruencias de nuestro ambiente son abrumadoras. Necesitamos enderezar el rumbo. Necesitamos encontrar esa brújula moral que nos oriente y sostenga porque esto no sólo es que desespera y cansa, sino que se viene produciendo todo lo contrario desde hace días. Crece en demasía la indiferencia y la irresponsable actitud que nos ha llevado a desestimar involucrarnos porque nos resulta más cómodo seguir en este estado de inestable y relativa calma. Le estamos abriendo la puerta a los radicales, a los que no temen perderlo todo, porque les han hecho creer que “o todo o nada”, pero nadie les ha explicado que al final es que nadie tendrá nada y lo habremos perdido todo.
Por eso les dijo que “chanfle”. Esto no se entiende y aunque mi mente me dice que deje de hablar de estas cosas, mi fe me reclama lo que dice el apóstol Santiago: el que conoce el bien y no lo hace, comete pecado.

A %d blogueros les gusta esto: