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Don Virgilio Madrid: la cara del editorial en el Semanario Fides

Don Virgilio Madrid: la cara del editorial en el Semanario Fides
“Mi sueño es que exista una sociedaden donde se valore la dignidad de las personas”
Un apasionado de las letras y la educación y del periodismo ha dedicado parte de su vida a plasmar en las páginas del Decano de la Prensa Nacional el Semanario Fides.Marcos Cálix | http://www.suyapamedios.com
Han pasado 8 décadas desde que los ojos de don Virgilio Madrid vieron la luz. A su edad y a pesar de los achaques de la vida, siempre muestra una alegría y un sentido crítico de lo que pasa en el acontecer nacional y eclesial. Con una vida que ha pasado por varias etapas de la historia de Honduras, este hombre ha podido plasmar cada fin de semana una realidad que muchos consideran que no tiene solución, pero que el en unas cuantas líneas ofrece la pauta para que usted pueda formar un criterio.

¿Qué ha significado para usted ser editorialista de Fides?
Es un regalo de Dios, muy grande y me paso de una forma muy especial, porque la directora en ese momento del Fides Fanny Martínez, andaba preocupada porque la persona que le escribía el editorial no se lo había entregado y me pidió que lo hiciera, y desde ese día han pasado más de 18 años que todos los domingos los estoy escribiendo, no fue algo que busque o que yo quise, fue algo que Dios me mando y lo considero como una gran responsabilidad porque no tiene que ir mi opinión personal, sino el criterio de la Iglesia.

¿Es difícil hacer el editorial?
Pues no me cuesta mucho, lo único que si es buscar un texto de interés general que no vaya a crear problemas, porque ya hubo una vez que me dijeron que de parte de un gobierno le habían hablado que estaba poniendo muchas cosas subversivas, entonces debo tener cuidado en eso, siempre diciendo las cosas pero tratar los asuntos de una mejor manera. Yo evito poner expresiones rotundas, sino que más bien hago reflexionar a la gente para que ellos se formen un criterio.

¿Cómo entra en la vida eclesial?
A los 13 años me matricularon en el San Francisco pero para el internado, y allí fue cuando tuve mi primera experiencia religiosa fuerte porque me encontré en la capilla con el Santísimo, y estar en esa presencia, me ayudó a crecer en la fe. El amor a Dios se lo agradezco a mi abuela; ese amor que ella me transmitió es lo más bello que tengo en mi vida.

¿Usted es de los que vieron nacer a los Medios de la Iglesia, recuerda cómo surgieron?
Nosotros comenzamos con este proyecto de formar un canal, recuerdo que con el padre Pedro Drowin, compramos una productora pequeña y realizamos algunos programas con personas conocedoras, esto más que todo para agarrar experiencia; luego me tuve que separar porque me llamaron a conformar parte de la Universidad Católica, que era una nueva opción educativa, y allí ya le perdí la pista al proyecto del canal.

¿Qué es lo que más ataca a las familias en la actualidad?
Me preocupa sobre todo porque, nuestros nietos que son los menores, se ven envueltos en el problema del alcohol, las drogas, los desenfrenos y ese ambiente en el que los incitan a divertirse de una manera desordenada.

¿Qué significa la Eucaristía para don Virgilio Madrid?
Yo soy un hombre que voy todos los días a la Eucaristía, pero es algo peligroso ir todos los días, porque a veces uno puede acostumbrarse demasiado y se puede volver rutinaria, así que siempre estoy luchando contra eso, pero la fuerza más grande que tengo en mi vida es poder recibir a Cristo en la Eucaristía.

Hablando de esos temas de interés nacional ¿Qué opinión le merece la crisis que atraviesa Honduras?
Me parece que lo que se hace es un diálogo de sordos, porque hasta monseñor Garachana se ofreció como mediador, y al suave lo hicieron de lado, porque cada quien está buscando las cosas que salga de acuerdo a su propio interés y a su manera de pensar. Se debe de saber dialogar y saber ceder, porque no todos tenemos la razón, esa razón se debe de construir entre todos.

Conozca a Virgilio Madrid
A pesar que su padre lo abandonó a temprana edad, don “Vilo” como le dicen de cariño, logró conformar una familia completa con su esposa, con la que engendraron tres hijos y ellos a su vez estos le regalaron cinco nietos a los que cuida e inculca los valores morales y el temor de Dios.